Hace algunos años parecería impensable que
hubiera escasez de aspirantes a los cargos de
elección popular del proceso electoral que
inicia el 13 de septiembre y concluye en junio
del 2021, pero hoy con el coronavirus, la crisis
económica, la inseguridad, etc., los partidos
políticos tendrán que esforzarse para conseguir
candidatos.
Porque hay muchos que levantan la mano pero
no llenan los requisitos que deben tener los
candidatos en ésta “nueva normalidad”,
palabrejas muy de moda en éstas fechas.
También los hay que se andan “brincando las
trancas” sobre todo los que sienten que pueden
hacerla sin necesidad del aval de un membrete
político, o que de plano dentro de sus partidos
creen que al “destaparse” van a forzar la
unción.
La verdad es que el manejo interno de los
partidos deja mucho que desear y la disciplina
no es precisamente su característica, por lo que
habrá muchos desencuentros antes y después
de tener candidatos a las alcaldías,
diputaciones locales y federales que estarán en
oferta el año entrante.
Como no habrá mucho trabajo en territorio las
campañas de los candidatos serán en gran
parte aprovechando la tecnología y por eso se
reducen las posibilidades de quienes no son
muy conocidos, pues ya los ciudadanos saben
decidir cuando un producto aunque sea muy
anunciado es bueno, regular o malo, pero sobre
no quieren sufrir decepciones.
En otro orden el colmillo retorcido de Jorge
Sosa Phol, representante del PRD ante el
IETAM, se hizo notar al denunciar actos
anticipados de campaña del regidor del
ayuntamiento de Nuevo Laredo Juan Manuel
Flores, por anuncios espectaculares colocados
en lugares estratégicos, aunque solo
anunciando su profesión de médico.
Y “de aquí pal real” será común encontrar
anuncios “de buena fe” de profesionistas que
quieren que se sepa de ellos, aunque son tan
obvios que todos se dan cuenta de inmediato de
sus intenciones.







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