Ciudad de México (3 de noviembre de 2026).- Las emisiones de dióxido de azufre de las refinerías mexicanas volvieron al centro de la discusión ambiental, luego de que un análisis del especialista Francisco J. Barnés de Castro reportara un incremento de 67 por ciento en los niveles asociados al procesamiento de petróleo.
El estudio compara las emisiones por barril procesado durante distintos gobiernos. El promedio pasó de 1.45 kilogramos durante el sexenio de Felipe Calderón a 2.21 kilogramos en el de Andrés Manuel López Obrador y 2.43 kilogramos en 2025, primer año completo de la administración de Claudia Sheinbaum.
Barnés de Castro atribuyó el deterioro a deficiencias de mantenimiento en las plantas recuperadoras de azufre y al procesamiento de crudos más pesados.
Ante este panorama, el planteamiento es ampliar el monitoreo de contaminantes y reforzar la vigilancia sobre el funcionamiento de las instalaciones, para contar con información que permita evaluar las emisiones y sus efectos ambientales.
Petróleos Mexicanos respondió que, entre 2019 y 2026, las emisiones de dióxido de azufre disminuyeron 39 por ciento y se ubicaron en 1.01 toneladas por cada mil barriles procesados.
La empresa atribuyó esa reducción a la rehabilitación de plantas recuperadoras de azufre en Cadereyta, Minatitlán y Tula, así como al cambio de combustóleo por gas natural en cuatro refinerías, entre ellas la de Ciudad Madero.
Las cifras corresponden a periodos de comparación distintos, por lo que el debate también pasa por transparentar los indicadores utilizados.

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