Durante una reunión de líderes europeos en Bruselas, Zelenski explicó que las limitaciones del servicio satelital han afectado las operaciones de los drones interceptores utilizados contra aeronaves no tripuladas rusas.
El mandatario destacó la importancia de esta tecnología para combatir drones Shahed, empleados por Rusia en ataques contra territorio ucraniano.
Starlink, propiedad de la empresa SpaceX, proporciona conectividad en zonas donde las redes terrestres están dañadas o no funcionan. Esta capacidad resulta especialmente importante para las fuerzas ucranianas, que necesitan mantener comunicaciones en distintas áreas del frente.
Las restricciones de velocidad también han generado dificultades para coordinar algunas operaciones militares y logísticas. La situación pone de manifiesto la dependencia de Ucrania de una infraestructura tecnológica privada para sostener parte de su defensa.
Zelenski señaló que, aunque el servicio había mejorado, las capacidades anteriores todavía no se habían restablecido completamente. Por ello, el acceso estable a las comunicaciones satelitales continúa siendo una preocupación para Kiev.
La advertencia llega mientras Ucrania busca fortalecer sus sistemas de defensa aérea y desarrollar métodos más eficaces para contrarrestar los ataques con drones, que representan una amenaza constante para sus ciudades e instalaciones estratégicas.
Europa reconoce que no puede sustituir Starlink a corto plazo
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, reconoció que la Unión Europea no dispone actualmente de una alternativa capaz de reemplazar a Starlink a corto plazo.
La declaración refleja la importancia estratégica que ha adquirido la conectividad satelital durante la guerra. Además de facilitar las comunicaciones, estos sistemas permiten transmitir información y coordinar operaciones en lugares donde las infraestructuras convencionales han resultado dañadas.
Para Ucrania, encontrar alternativas es fundamental para reducir su dependencia de proveedores externos y garantizar que sus fuerzas puedan mantener la comunicación incluso ante nuevas restricciones.
El desarrollo de sistemas europeos de comunicación satelital forma parte de los esfuerzos para reforzar la autonomía tecnológica del continente. Sin embargo, crear una red con capacidades comparables requiere inversiones, infraestructura y tiempo.
La situación también evidencia cómo las decisiones de empresas tecnológicas pueden tener consecuencias directas en un conflicto armado, especialmente cuando sus servicios se utilizan para funciones militares y de seguridad.
Mientras continúan las conversaciones con sus socios europeos, el Gobierno ucraniano busca mantener sus capacidades defensivas y asegurar el funcionamiento de las comunicaciones en el frente.
La dependencia de Starlink se ha convertido así en un desafío estratégico para Kiev, que necesita garantizar la continuidad de sus operaciones y, al mismo tiempo, avanzar hacia soluciones tecnológicas que le permitan reducir esa vulnerabilidad.

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