La Comisión Europea abrió una investigación formal contra la plataforma de reservas Booking.com para determinar si ha tomado medidas suficientes para prevenir anuncios fraudulentos, estafas de suplantación de identidad y el uso indebido de los datos personales de sus usuarios.
La investigación, anunciada el miércoles 21 de octubre de 2026, busca establecer si la compañía cumplió con las obligaciones de la Ley de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés), la normativa europea que establece responsabilidades para las grandes plataformas digitales en materia de seguridad, transparencia y protección de los consumidores.
Las autoridades también examinarán si Booking identifica claramente los alojamientos que pagan para aparecer en posiciones destacadas dentro de los resultados de búsqueda. La Comisión considera que los usuarios deben poder distinguir entre las ofertas que aparecen por su relevancia y aquellas que reciben mayor visibilidad mediante pagos publicitarios.
Uno de los puntos centrales de la investigación es la posible presencia de alojamientos inexistentes, anuncios engañosos y propiedades que no cumplen con las normas aplicables. Estas prácticas pueden ocasionar pérdidas económicas a los viajeros, quienes podrían descubrir que su reserva no corresponde con un alojamiento real o con las condiciones anunciadas.
Otro aspecto bajo revisión es el phishing, una modalidad de fraude en la que los delincuentes suplantan la identidad de una empresa o persona para obtener información confidencial, como contraseñas y datos bancarios, o solicitar pagos fraudulentos.
Bruselas analizará cómo se comparten los datos de las reservas y de los huéspedes con los establecimientos, así como el funcionamiento del sistema de mensajería de la plataforma. El objetivo es determinar si existen medidas de protección suficientes para evitar que esa información sea utilizada por estafadores.
Booking podría enfrentar sanciones si se confirman las infracciones
La investigación permitirá a la Comisión Europea solicitar documentos e información, realizar entrevistas y llevar a cabo inspecciones. Si se comprueba que Booking.com incumplió la Ley de Servicios Digitales, la empresa podría enfrentar sanciones de hasta el 6% de su facturación anual mundial, conforme a las disposiciones de esa normativa.
Por su parte, Booking.com aseguró que está colaborando con las autoridades europeas y que la seguridad, la confianza y la protección de los datos personales son prioridades para la compañía. También manifestó su compromiso de trabajar con gobiernos, organismos reguladores y fuerzas de seguridad para combatir la ciberdelincuencia.
La apertura del procedimiento no significa que las infracciones estén demostradas ni que la empresa haya sido declarada culpable. La Comisión deberá reunir y evaluar las pruebas antes de determinar si corresponde imponer sanciones o exigir cambios en el funcionamiento de la plataforma.
El caso vuelve a poner sobre la mesa los riesgos de las reservas por internet y la responsabilidad de las empresas digitales en la protección de sus clientes. Mientras avanza la investigación, los viajeros deben verificar los datos de sus alojamientos y desconfiar de mensajes inesperados que soliciten información bancaria o pagos adicionales mediante enlaces externos.

Discussion about this post