Como la semana pasada y la antepasada, la que comienza hoy también será crucial para los regeneracionistas que están en espera de la decisión partidista para darse una buena paseada por el territorio, a fin de amarrar una candidatura, quizá no aquella que desean, pero candidatura al fin, en el entendido de que al son que les toquen, bailan.
De las coordinaciones municipales que serán otorgadas de conformidad con la convocatoria lanzada por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (PMRN) el pasado ocho de octubre y tras 10 días de plazo para el registro de aspirantes, quienes, en caso de ser funcionarios de cualquier nivel de la administración pública, debieron renunciar, saldrán los autorizados para hacer talacha política desde los Comités de Defensa de la Transformación.
Obvio, como todo mundo ligó la referida convocatoria como boleto directo para asegurar la precandidatura a alcaldías y diputaciones locales y federales, desde que aquello se conoció sobraron los prospectos, sobre todo legisladores y presidentes municipales, en virtud de que ellos no tienen que separarse de sus chambas para estar en la jugada.
Los detractores del regeneracionismo hablaron de confrontaciones por la gran cantidad de aspirantes que buscan las coordinaciones municipales y, al interior del partido, hasta tuvieron que levantar la voz para evitar que la disputa por esos cargos propiciara el divisionismo entre los grupos, al grado de que sus resultados terminaran en la decisión de muchos aspirantes de buscar candidaturas por cualquier partido político o desde la opción de independientes.
Más allá del trabajo del coordinador municipal de los Comités de Defensa de la Transformación, el registro en tiempo, es decir, antes del 18 de octubre, fue como la pasarela para que todas y todos los aspirantes estén en la jugada regeneracionista, ya sea para la nominación a candidaturas o para la determinación de que quienes ya ocupan un cargo de elección popular puedan ir de nuevo a las urnas para reelegirse.
Si las y los diputados locales o federales que quieren ser alcaldes no la hacen y apenas tienen un trienio como tales, el hecho de su registro para las coordinaciones municipales los convierte en prospectos únicos para la reelección; en tanto, los alcaldes que ya están en su segundo trienio, al registrarse con base en la convocatoria, tienen pasaporte para la postulación como diputados federales.
También podrá suceder que los diputados federales que quieren ser alcaldes y que no la hagan, en caso de no estar en su segundo período como legisladores, aseguren la reelección, porque tendrán que hacerse a un lado para dar paso a quien logre la postulación por acuerdo del PMRN.
Semana crucial esta que comprende los últimos días del mes de octubre. Sí lo es, porque tanto el Comité Nacional como el Estatal del partido en el gobierno tienen que acelerar sus decisiones, a fin de dar claridad al proceso interno que tienen en marcha y evitar confusiones tanto en la militancia como en el electorado.
De forma práctica, para la alcaldía de Victoria ya nadie sabe a quién quieren, porque resultaron muchos más de los esperados y, si esto se tratara de fans, puede señalarse que están divididos en 10, porque esa es la cantidad de aspirantes y sin la posibilidad clara de establecer quién es la o el que tiene más.
En la jugada se supone que están las diputadas Katalyna Méndez Cepeda y Blanza Anzaldúa Nágera, mismas que, en caso de que no la peguen, tendrán en automático la autorización del partido para su reelección y, por tanto, estarán en la boleta electoral del primer domingo de junio de 2027.
Otros más son el diputado federal José Braña Mojica, quien, sin ser victorense, porque toda su familia es de Tampico, cree que le alcanzará el poder del apellido Mojica por estar ligado al obradorismo para ser candidato a alcalde. En caso de que no logre su objetivo primordial, tendrá pasaporte directo a la reelección por el distrito de Victoria, acción que dejaría fuera de la jugada al actual alcalde, Eduardo Gattás Báez.
Los casos de Luis Gerardo Illoldi Reyes y Hugo Reséndez Silva son complicados, porque el primero quiere la candidatura a la alcaldía, pero se conformaría con la candidatura a diputado federal o local, y ello rompería el esquema para una de las diputadas locales y para el legislador federal; en tanto, el segundo, quien dejó la Secretaría del Ayuntamiento de manera temporal, podría no conformarse con una regiduría ni con un cargo en la administración estatal y terminar en otro partido, el Verde Ecologista, por ejemplo.
Por otro lado, los fans de Luis García Reyes, que al parecer son menos, están con el Jesús en la boca, porque creen que llegó tarde a la competencia por la Coordinación Municipal del Comité de Defensa de la Transformación, más si se compara con que también se registró, tras dejar una de las subsecretarías de la Secretaría General de Gobierno, Rómulo Pérez Sánchez, cuyo peso político es mayor porque despacha también como presidente del Consejo del partido regeneracionista.
Por su parte, el regidor Óscar Narváez, que anduvo en la talacha en las colonias para alimentar su ego desde Facebook, cada semana que pasa ve más clara su realidad: el trabajo no fue suficiente y tampoco le ayudó el hecho de ser miembro del Ayuntamiento actual, por lo que se quedará con las ganas de seguir en la política, a no ser que acepte alguna suplencia de diputado local o federal.
Al iniciar la tercera de las semanas cruciales para figurar tanto en la talacha partidista como en las preferencias ciudadanas para cargos de elección popular en el proceso electoral actual, todo cuenta, pero tiene mayor valor el hecho de que nadie se desespera. En las dirigencias nacional y estatal del partido en el poder la prisa no existe, aunque sí están muy al pendiente de los errores que puedan cometer los prospectos

Discussion about this post