Elon Musk vuelve a quedar en el centro de la controversia internacional después de que su empresa SpaceX limitara la velocidad de una versión militar de su red satelital Starlink utilizada por Ucrania. La decisión provocó preocupación en Kyiv y dudas dentro de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, de acuerdo con reportes publicados el 20 de octubre de 2026.
El empresario sostuvo que Starshield, la versión de uso militar vinculada a SpaceX, pertenece al Gobierno estadounidense y está bajo su control. Según escribió en la red social X, las restricciones de velocidad y uso corresponden al Ejército de Estados Unidos y, en última instancia, al presidente Donald Trump.
Sin embargo, las versiones sobre el origen de la medida son contradictorias. Mientras The Wall Street Journal informó que Musk ordenó reducir la velocidad del servicio, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que el Pentágono no había emitido instrucciones para limitarlo. Trump también declaró que buscaba conocer quién había tomado la decisión.
Las restricciones afectan operaciones militares de Ucrania
Las limitaciones reportadas han complicado algunas operaciones ucranianas con drones, incluidos vuelos de ataque e interceptación. Autoridades de Ucrania señalaron que las interrupciones de conexión dificultaron el control de dispositivos en movimiento y obligaron a cancelar algunas misiones.
El servicio satelital se ha convertido en una herramienta importante para las comunicaciones militares de Ucrania desde la invasión rusa de 2022. Por ello, las restricciones han generado preocupación sobre las consecuencias operativas y el alcance de la cooperación entre Washington, SpaceX y Kyiv.
La controversia ocurre en medio de tensiones entre el Gobierno de Trump y las autoridades ucranianas por los ataques contra infraestructura energética rusa. Hasta ahora, los reportes públicos presentan versiones distintas sobre quién autorizó la medida y cómo se ejecutó.

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