El partido Likud, encabezado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, se colocó al frente de las elecciones legislativas de Israel, aunque los resultados parciales no le garantizan una mayoría parlamentaria para formar gobierno.
Los comicios se celebraron el martes 27 de octubre y son los primeros desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, un acontecimiento que marcó la política y la seguridad del país.
Ningún bloque alcanza los 61 escaños
De acuerdo con el recuento difundido por RTVE, cuando se había contabilizado alrededor del 85 % de los votos, la alianza favorable a Netanyahu sumaba 53 escaños, mientras que el bloque opositor encabezado por Gadi Eisenkot reunía 48.
La Knéset, el Parlamento israelí, está integrada por 120 escaños, por lo que se necesitan al menos 61 para alcanzar una mayoría. Con las cifras reportadas, ninguno de los dos bloques llegaba por sí solo a ese umbral.
Los partidos árabes podrían ser decisivos
La distribución de los escaños abre la puerta a negociaciones entre las distintas fuerzas políticas para intentar construir una coalición de gobierno.
Los partidos árabes podrían desempeñar un papel relevante en ese proceso, aunque el resultado final dependerá del cierre del escrutinio y de los acuerdos que logren alcanzar las formaciones políticas.
Un resultado que mantiene la incertidumbre política
Aunque el Likud se posicionó como la principal fuerza individual, su ventaja electoral no resuelve la disputa por el control del gobierno. La composición final del Parlamento y las negociaciones entre partidos serán determinantes para definir el siguiente paso político en Israel.
Los datos citados corresponden al recuento parcial difundido por RTVE y pueden modificarse conforme avance la contabilización de los votos.
Fuente: RTVE, con información de los resultados parciales de las elecciones legislativas de Israel.

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