Joe Evermore defendió la decisión de realizar la ascensión junto a su hijo Joey, quien alcanzó la cima en mayo de 2026 y, según su familia, se convirtió en la persona más joven en completar esta hazaña.
La aventura generó críticas en redes sociales por los riesgos que implica escalar una formación rocosa de estas dimensiones a tan corta edad. De acuerdo con el padre, algunas personas presentaron quejas ante los Servicios de Protección Infantil (CPS, por sus siglas en inglés), al considerar que él y su esposa habían puesto en peligro al menor.
Evermore afirmó que la agencia revisó varias denuncias, pero finalmente decidió no continuar con las actuaciones.
Una escalada de cinco días que generó controversia
La ascensión se realizó en mayo y duró cinco días. El menor estuvo acompañado por su padre y otros integrantes del equipo familiar durante el recorrido por El Capitán, una formación de aproximadamente 900 metros de pared vertical, considerada uno de los grandes desafíos de la escalada en Yosemite.
Según el relato de Evermore, Joey llevaba más de un año preparándose para la aventura, con ejercicios para desarrollar resistencia, habilidades técnicas y capacidad para desplazarse por cuerdas fijas.
El padre explicó que el niño utilizó sistemas de ascenso instalados previamente por el equipo y permaneció asegurado durante el recorrido. También reconoció que la actividad implicaba riesgos, pero sostuvo que la preparación y las medidas de seguridad fueron fundamentales para completar la travesía.
La familia compartió imágenes de la experiencia en redes sociales, donde recibió tanto mensajes de admiración como cuestionamientos sobre la conveniencia de exponer a un niño de esa edad a una actividad de alta dificultad.
Servicios de protección infantil no continuaron con las denuncias
Las críticas en internet trascendieron las redes sociales cuando, según Evermore, varias personas notificaron a las autoridades de protección infantil. El padre dijo haber recibido una carta en la que se le informó que las quejas habían sido revisadas y que no se emprenderían nuevas acciones.
Evermore cuestionó a quienes criticaron la aventura sin conocer, según él, los detalles técnicos de la escalada y las medidas adoptadas para proteger al menor. Insistió en que el niño había entrenado durante meses y que la expedición estuvo acompañada por personas con experiencia.
El caso también abrió una discusión entre aficionados a la escalada sobre cómo describir el logro deportivo. Algunos especialistas distinguen entre liderar una ruta de escalada y ascender utilizando cuerdas fijas previamente instaladas; el padre ha explicado que Joey subió por esas cuerdas por sus propios medios.
Más allá de la controversia, la experiencia reavivó el debate sobre los límites del riesgo en las actividades deportivas infantiles, la responsabilidad de los padres y el papel de las autoridades cuando reciben denuncias relacionadas con la seguridad de menores.

Discussion about this post