La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, busca fortalecer la relación entre Canadá y la Unión Europea mediante una asociación estratégica que acerque al país norteamericano al bloque comunitario, sin que esto implique su incorporación como miembro pleno.
La propuesta fue uno de los temas centrales de la cumbre celebrada el 29 y 30 de octubre en Montreal, Canadá, con la participación del primer ministro canadiense, Mark Carney, y del presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Von der Leyen defendió la posibilidad de que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea. Explicó que la iniciativa contempla una asociación sin adhesión formal, debido a que la ubicación geográfica de Canadá impide su incorporación como integrante pleno del bloque.
Alemania y Francia cuestionan la propuesta
La iniciativa generó diferencias entre los integrantes de la Unión Europea. Alemania y Francia expresaron reservas sobre el concepto de miembro asociado, debido a que no existe una figura jurídica de ese tipo en los tratados comunitarios.
Otros países también manifestaron inquietudes sobre el alcance de la propuesta y sus implicaciones institucionales.
Durante las negociaciones de la declaración conjunta de la cumbre, la referencia explícita a Canadá como miembro asociado fue retirada. En su lugar, se planteó trabajar para construir una relación cada vez más estrecha entre ambas partes.
El documento establece que las conversaciones continuarán con miras a definir el alcance de esa cooperación antes de la siguiente cumbre, prevista para 2027.
Comercio, tecnología y seguridad, entre las prioridades
Más allá de la denominación, Canadá y la Unión Europea buscan ampliar su colaboración en sectores estratégicos.
La agenda contempla cooperación en inteligencia artificial, energía, defensa, seguridad, materias primas críticas, investigación y cadenas de suministro.
También se plantean proyectos para fortalecer la infraestructura tecnológica y facilitar el intercambio comercial entre ambas economías.
El acuerdo comercial CETA constituye una de las bases de esta relación. En 2025, el intercambio de bienes y servicios entre Canadá y la Unión Europea alcanzó aproximadamente 130 mil millones de euros, de acuerdo con información del Consejo Europeo.
El acercamiento ocurre en medio de tensiones con Estados Unidos
El fortalecimiento de los vínculos entre Ottawa y Bruselas ocurre en un contexto de tensiones comerciales y geopolíticas con Estados Unidos.
El primer ministro Mark Carney busca diversificar las relaciones económicas de Canadá y reducir su dependencia del mercado estadounidense.
Por su parte, Donald Trump ha cuestionado la propuesta europea y ha advertido sobre posibles consecuencias comerciales si el acercamiento se interpreta como una acción contraria a los intereses estadounidenses.
Aunque la figura de miembro asociado quedó fuera de la declaración conjunta, los líderes mantienen el objetivo de profundizar la relación entre Canadá y la Unión Europea mediante una alianza estratégica.
Fuente: RTVE.

Discussion about this post