Los ataques con drones ucranianos contra tres centros de datos de Yandex han provocado interrupciones en servicios digitales, pagos electrónicos y aplicaciones de transporte en Rusia.
Las instalaciones dañadas se encuentran en las regiones de Riazán, Kaluga y Vladímir, cerca de Moscú. Los incidentes han obligado a la empresa tecnológica a suspender operaciones en algunos centros y mantener otros servicios en condiciones de emergencia.
Ataques contra Yandex afectan pagos, mapas y transporte
La ofensiva ucraniana ha golpeado infraestructura de Yandex, una de las principales compañías tecnológicas rusas, cuyo ecosistema incluye servicios de búsqueda, almacenamiento en la nube, mapas, transporte y pagos digitales.
Tras los ataques, Yandex Taxi dejó de funcionar durante varias horas en distintas zonas del país. Los usuarios reportaron dificultades para solicitar viajes, mientras que otros servicios presentaron fallas que afectaron las actividades cotidianas.
También se registraron problemas con Yandex Pay, la plataforma de pagos electrónicos. Algunos clientes señalaron que no podían acceder con normalidad a su dinero ni completar determinadas transacciones. La empresa informó que el servicio comenzaba a recuperarse, aunque algunas funciones seguían limitadas y podían producirse errores.
Otro de los sistemas afectados fue Yandex Karta, la aplicación de mapas utilizada para consultar ubicaciones y rutas. En determinadas búsquedas, el servicio mostraba información incompleta, lo que dificultaba la navegación y la consulta de datos geográficos.
La compañía reconoció daños importantes en sus instalaciones. El centro de Riazán detuvo completamente sus operaciones, el de Kaluga tuvo que ser deshabilitado y los servidores de Vladímir quedaron fuera de servicio. Mientras tanto, Yandex Cloud continuaba funcionando bajo un esquema de emergencia.
Ucrania responde a los ataques rusos contra infraestructura digital
La ofensiva representa una nueva etapa de la guerra entre Rusia y Ucrania, en la que los centros de datos y las redes de telecomunicaciones se han convertido en objetivos estratégicos. Kiev sostiene que sus acciones responden a los ataques rusos contra instalaciones digitales ucranianas, que han afectado la conectividad y distintos servicios esenciales.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmó que los bombardeos también habrían reducido la actividad de cuentas automatizadas utilizadas para difundir propaganda rusa en redes sociales. Sin embargo, especialistas en ciberseguridad advierten que no hay pruebas concluyentes de que los ataques hayan neutralizado las operaciones de desinformación del Kremlin. Estas redes pueden utilizar servidores alternativos, servicios en la nube y otras infraestructuras para continuar funcionando.
Datos de tráfico digital mostraron una caída aproximada del 94% en el tráfico procedente de la red de Yandex respecto a su promedio anterior. No obstante, esa medición incluye tanto sistemas automatizados legítimos como actividad de usuarios, por lo que no permite determinar cuántas cuentas de propaganda dejaron de operar.
Los daños también podrían prolongar los problemas tecnológicos de Rusia. Las sanciones internacionales dificultan la adquisición de componentes electrónicos y equipos especializados, lo que podría encarecer y retrasar la reparación de los centros afectados.
Además, la interrupción de servicios de mapas y bases de datos podría complicar el trabajo de periodistas e investigadores que utilizan información pública para documentar acontecimientos relacionados con la guerra.
Mientras continúan los enfrentamientos, los ataques evidencian la dependencia de ambos países de sus infraestructuras digitales. La disputa ya no se limita al terreno militar: también afecta pagos, comunicaciones, información y servicios utilizados diariamente por la población.

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