La visita representa el regreso de Xi a territorio indio después de casi siete años, tras su último encuentro con el primer ministro Narendra Modi en octubre de 2019 en Mamallapuram, Tamil Nadu.
El viaje ocurre mientras China e India buscan mejorar sus relaciones, luego de años marcados por tensiones fronterizas y un deterioro de los vínculos tras el enfrentamiento militar de 2020 en el valle de Galwan.
Desde entonces, ambos gobiernos han dado pasos para reducir las tensiones. Se han restablecido vuelos directos, retomado la emisión de visas y aumentado los contactos diplomáticos y militares.
La presencia de Xi en India es considerada un nuevo paso dentro de este proceso de acercamiento, aunque continúan pendientes diferencias relacionadas con la frontera, el comercio y la relación de China con Pakistán.
La cumbre de los BRICS aborda conflictos y economía mundial
Xi participará en la cumbre de líderes de los BRICS, que se desarrolla en Nueva Delhi durante el 12 y 13 de septiembre. El encuentro reúne a representantes de las principales economías emergentes y tiene entre sus temas centrales los conflictos en Ucrania y Medio Oriente, además del comercio y la energía.
El mandatario chino también tiene previsto reunirse con Modi al margen de la cumbre para abordar la relación bilateral. La reunión es seguida de cerca debido a la posibilidad de avanzar en la cooperación económica y en la gestión de las diferencias que todavía existen entre ambas potencias asiáticas.
La cumbre cuenta además con la participación del presidente ruso Vladímir Putin y del mandatario iraní Masoud Pezeshkian, en un contexto internacional marcado por conflictos armados, tensiones comerciales y cambios en las relaciones entre las grandes potencias.

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