El fenómeno, conocido en inglés como Nor’easter, afectó durante el fin de semana distintas zonas de la costa este de Estados Unidos, especialmente Nueva York, Nueva Jersey, Delaware, Massachusetts y Rhode Island.
Las autoridades mantienen alertas por inundaciones costeras, fuertes ráfagas de viento y oleaje peligroso, mientras el sistema avanza lentamente frente a la costa.
Fuertes lluvias y riesgo de inundaciones costeras
Las condiciones meteorológicas provocaron inundaciones en comunidades costeras de Nueva Jersey y Nueva York, donde algunas calles quedaron cubiertas por el agua.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que las ráfagas podrían superar los 70 kilómetros por hora, con picos de hasta 130 km/h en algunas zonas del estado de Nueva York.
Además, se pronosticaron olas de hasta seis metros en algunos puntos de la costa, aumentando el riesgo para quienes se encontraban cerca del litoral.
En Atlantic City, Nueva Jersey, el nivel del agua alcanzó uno de sus registros más altos desde el paso del huracán Sandy en 2012.
Un muerto, miles sin luz y vuelos cancelados
La tormenta también dejó consecuencias humanas y afectaciones a los servicios. En Brooklyn, Nueva York, un hombre de 56 años murió después de que un árbol cayera sobre él durante las fuertes condiciones meteorológicas.
Los cortes de electricidad afectaron a más de 100 mil usuarios en distintos puntos de la región, mientras equipos de emergencia trabajaban para restablecer el servicio.
El temporal también provocó la cancelación de cientos de vuelos y complicaciones en carreteras, particularmente en las zonas bajo mayor riesgo de inundación.
Las autoridades esperan que la tormenta pierda intensidad progresivamente, aunque las lluvias y el riesgo de inundaciones podrían continuar en partes de Nueva York y el sur de Nueva Inglaterra.

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