La nueva estimación representa una revisión a la baja de 940 mil barriles diarios respecto al pronóstico publicado un mes antes.
De acuerdo con la AIE, el estancamiento de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha retrasado la normalización de los flujos de petróleo y ha provocado mayores presiones sobre los precios.
La reducción de la demanda se concentraría principalmente en los destilados medios y las materias primas petroquímicas, con un impacto particularmente importante en Asia.
La previsión contrasta con la de la OPEP, que un día antes también redujo por quinta ocasión consecutiva su estimación de crecimiento de la demanda para 2026, aunque todavía prevé un incremento de 380 mil barriles diarios.
Producción, reservas y precios enfrentan un escenario complicado
La AIE estima que la oferta mundial de petróleo disminuirá 5.7 millones de barriles diarios durante 2026, hasta ubicarse en aproximadamente 100.7 millones de barriles diarios.
En agosto, la producción mundial cayó 1.6 millones de barriles diarios, hasta 100.1 millones, mientras más de 10 millones de barriles diarios de producción del Golfo permanecían paralizados por los riesgos de seguridad relacionados con la guerra en Irán.
Los inventarios mundiales observados también disminuyeron en 95 millones de barriles durante agosto. Desde febrero, las reservas acumulan una reducción de 507 millones de barriles, equivalente a unos 2.8 millones de barriles diarios.
El precio del crudo North Sea Dated promedió 91 dólares por barril en agosto y llegó a 113.48 dólares el 9 de septiembre, reflejando las interrupciones de suministro y la tensión en Medio Oriente.
Para 2027, la AIE anticipa una recuperación de la demanda de 2.6 millones de barriles diarios, aunque su evolución dependerá de la normalización de los flujos de petróleo y del resultado de las negociaciones entre Washington y Teherán.

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