La riqueza del idioma nos permite entender palabras como el título de hoy, con significados que nos pueden dar ideas más claras de lo que queremos decir. Paradoja puede ser rareza, extravagancia, incongruencia, absurdos o singularidades.
Los años vividos nos permiten algunas reflexiones que ponen en duda lo que algunos profesores nos dijeron en la escuela y/o las lecturas hechas en la historia oficial que incluso nos hacen vivir en las festividades cívicas, como la de este 216 aniversario de la independencia mexicana.
Empezamos por el Padre de la Patria, que dicen quienes presumen de saber, los biógrafos, que fue el sacerdote Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte y Villaseñor… La historia oficial lo simplificó al primer nombre y los dos primeros apellidos paternos. ¿Costumbres?
Muchos historiadores aseguran que era español de nacimiento, pero otros juran que hay documentos de certifican que el Padre de la Patria nació en la Hacienda de Corralejo, que entonces perteneció a la jurisdicción de León en la Nueva España.
La historia oficial de todos los tiempos, incluyendo este primer cuarto del siglo XXI, nos insiste sobre los motivos de Miguel Hidalgo para que se iniciara la lucha por la independencia, refiriéndose al abuso de los peninsulares y al esclavismo en el que estaba sometido el pueblo conquistado desde la llegada de Hernán Cortés.
Otra versión es que, debido a la expansión napoleónica, Francia tenía conquistada el mayor número de países en Europa y Portugal se atrevió a desafiar al intentar comerciar con Inglaterra, por lo que Napoleón Bonaparte determina invadir España para someter al insurrecto Portugal.
Los historiadores señalan que, por la invasión francesa a España, surge en 1808 la Constitución de Cádiz y la abdicación del Rey Fernando VII a favor de su hijo. La nueva Carta Magna autoriza a las posesiones españolas a buscar su independencia cuando la corona esté amenazada.
Por otro lado, no falta quien asegure que el famoso grito lo dio Miguel Hidalgo la madrugada del día 15 de septiembre, para amanecer el 16… Sin embargo, otros aseguran que ‘El grito’ fue al amanecer del día 14, para amanecer el 15.
Hay comentarios que dicen que la fecha se cambió para alagar al presiente mexicano Don José de la Cruz Porfirio Díaz Mori por su cumpleaños (15 de septiembre 1830), aunque en realidad siguen siendo especulaciones.
Una realidad de todos los tiempos es que la celebración del gobierno, todos los aniversarios del inicio de la guerra por la independencia, sin importar el color del partido en el poder, es siempre la misma.
El Grito (día 15) siempre es a las 23 horas desde el Balcón Presidencial y frente a los mexicanos que lograron pasar los filtros de seguridad. Se modificará la expresión simbólica de acuerdo a la personalidad del titular del ejecutivo nacional, donde generalmente se alarga la lista de los ‘vivas’.
El desfile (día 16), generalmente empieza a la misma hora, 9:00 am y se supone es solamente militar, aunque en las entidades son las escuelas quienes ensayan la uniformidad de las filas, el paso marcial, el acoplamiento con la banda de guerra, los banderines y las
escoltas. Se invierte desde luego varios días de ensayos con horas de clase perdidas, aunque hay que participar por obligación.
Para cerrar una pregunta NUNCA contestada:
¿Cuál es la razón por la que nunca se celebra el triunfo de la Independencia?
Se me ocurre que se celebra con bombo y platillos el día que una pareja engendra a su hijo… pero ni un lazo, menos un cuete, cuando nace.
Paradojas de la vida mexicana.

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