El Anak Krakatoa, ubicado en el estrecho de Sonda entre Java y Sumatra, registró una fuerte actividad eruptiva que generó columnas de ceniza de gran altura.
Una de las columnas alcanzó aproximadamente 6 mil 100 metros, mientras otra llegó hasta los 15 mil metros de altura, desplazándose hacia distintas zonas de Indonesia.
La presencia de ceniza volcánica representa un riesgo para las aeronaves, ya que puede afectar los motores y otros componentes durante el vuelo.
Ante esta situación, las autoridades suspendieron operaciones en varios aeropuertos, incluido el Soekarno-Hatta de Yakarta, uno de los principales puntos de conexión aérea del país.
La interrupción provocó la cancelación, retraso y modificación de miles de vuelos. Para este lunes, las autoridades reportaban cerca de 3 mil vuelos afectados y alrededor de 341 mil pasajeros.
Indonesia mantiene alerta y recuerda el peligro del volcán
Aunque la actividad eruptiva disminuyó después de una prolongada erupción, el volcán continuó registrando emisiones de ceniza, nuevas explosiones y pequeños movimientos sísmicos, por lo que las autoridades mantienen la vigilancia.
Indonesia decidió mantener cerrados siete aeropuertos hasta las 23:59 horas del lunes, mientras especialistas evalúan las condiciones y realizan labores de limpieza en pistas y otras instalaciones.
Las autoridades también recomendaron a la población utilizar cubrebocas y protección ocular ante la caída de ceniza y reducir las actividades al aire libre.
El Anak Krakatoa es especialmente conocido por su relación con la devastadora erupción de 2018, cuando el colapso de parte del volcán provocó un tsunami que dejó más de 400 personas muertas.
En esta ocasión, las autoridades indicaron que no existe riesgo inmediato de tsunami, aunque mantienen la vigilancia debido a la actividad volcánica.

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