Recientemente, el tema Cabeza de Vaca volvió a tomar protagonismo en la política nacional. Debido a la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum de prohibir la doble nacionalidad para las personas que quieran ocupar cargos políticos de gobernadores y presidentes del país. El argumento es claro y simple. Las personas con doble nacionalidad, ¿A qué intereses van a responder? ¿A los de México o a los del segundo país?
La respuesta de Cabeza de Vaca, bastante predecible, fue acusar a la presidenta de persecución política en su contra y de fabricar una cortina de humo, para según él, desviar la atención de los problemas nacionales. Varios noticieros, entre ellos Ciro por la mañana, Azucena Uresti y Carmen Aristegui a nivel nacional, le abrieron un espacio. Algunos por más de 40 minutos, como Aristegui Noticias, mientras que con Azucena lo tuvo al aire por más de 25 minutos, en donde el exgobernador aprovechó la oportunidad para desacreditar al gobierno de MORENA.
Como ya se ha comentado anteriormente en esta columna, Cabeza de Vaca es lo mejor que le pudo pasar a MORENA en Tamaulipas, ya que desde el año 2022, que terminó su periodo de gobierno, no han ganado ninguna elección en el Estado. Perdieron la gubernatura, la mayoría del congreso local, los principales ayuntamientos. El PAN en Tamaulipas se encuentra en un estado de inanición. Como si lo anterior no fuera suficiente, en la pasada elección judicial, perfiles identificados como anticabecistas, ejemplo Tania Contreras, ganaron en las elecciones.
Lo ocurrido con Cabeza de Vaca es un claro ejemplo del uso estratégico del conflicto político para ganar elecciones, cómo este uso es capaz de movilizar las pasiones políticas para que el electorado vote en su contra de manera sistemática y contundente. Según el Instituto Electoral de Tamaulipas. El PAN pasó de obtener 721,019 votos para la elección a gobernador del año 2016 —en que gana la gubernatura— a 548,694 —año que pierde la gubernatura— del 2022.
Más revelador es el crecimiento de MORENA en la entidad, el cual pasó de tener 32 183 votos en 2019 a 730 864 en el año 2022. Similar ocurre con la elección al congreso local del año 2019, en donde el PAN consiguió 425 287 votos, mientras que para el año 2024 solo obtuvo 391 763. MORENA, durante ese periodo de tiempo, pasó de 242 599 votos a 764 972.
La evidencia es abrumadora; no queda más que decirlo fuerte y claro. El mejor aliado de MORENA en Tamaulipas se llama Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
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