Chicago llegó al encuentro con una baja importante: Caleb Williams no pudo jugar por una lesión en el tendón de la corva, por lo que Case Keenum tomó los controles ofensivos.
El veterano quarterback respondió con una actuación destacada. Keenum completó 24 de 34 pases para 247 yardas y dos touchdowns, además de conseguir una anotación terrestre.
Su primera anotación llegó mediante un pase de ocho yardas a Luther Burden III, quien consiguió poner a los Bears al frente en el primer cuarto.
Philadelphia logró reaccionar antes del descanso con una anotación terrestre de Jalen Hurts, pero Chicago mantuvo la ventaja y se fue al medio tiempo arriba 10-7.
El conjunto local volvió a tomar el control en la segunda mitad y amplió la diferencia con un gol de campo de Cairo Santos y posteriormente un pase de 41 yardas de Keenum a Kalif Raymond, que terminó en touchdown.
La defensa de Chicago frena a Philadelphia
La defensiva de los Bears también tuvo un papel importante en el resultado. Chicago consiguió tres pérdidas de balón, incluyendo intercepciones a Jalen Hurts y Andy Dalton.
Philadelphia tuvo dificultades para generar ofensiva después del descanso. En el tercer cuarto, los Eagles solamente consiguieron siete yardas en tres posesiones antes de que Chicago comenzara a ampliar su ventaja.
Hurts terminó con 153 yardas por pase, una intercepción y un touchdown terrestre, mientras que Saquon Barkley consiguió 82 yardas en 15 acarreos.
Otro factor importante fueron las penalizaciones: Philadelphia cometió 10 castigos para 61 yardas, frente a cinco castigos de Chicago.
Con la victoria, los Bears mejoraron su marca a 2-1, mientras que los Eagles quedaron también con récord de 2-1 después de perder su primer partido de la temporada.

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