De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), la cifra representa casi 600 mil visitantes menos respecto al mismo periodo del año anterior. El descenso se agravó particularmente en junio, cuando Cuba recibió apenas 28 mil 100 turistas internacionales.
La caída mantiene al sector turístico cubano muy lejos de los niveles registrados antes de la pandemia de COVID-19, cuando la actividad representaba una fuente fundamental de ingresos para la economía nacional.
El turismo enfrenta una crisis cada vez mayor
El desplome ocurre en medio de una profunda crisis económica en Cuba, caracterizada por problemas de abastecimiento, dificultades energéticas y una menor disponibilidad de servicios e infraestructura para los visitantes.
El turismo es uno de los principales generadores de divisas de la isla, por lo que la reducción de visitantes representa un nuevo golpe para la economía cubana.
La situación también se ha visto afectada por las restricciones y presiones económicas internacionales, particularmente las medidas estadounidenses, que han complicado las operaciones y la llegada de visitantes a la isla.

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