Tampico, Tamaulipas (18 de agosto de 2026).– El caso de una niña de 11 años que cursaba un embarazo de aproximadamente cinco meses evidencia posibles fallas en la detección y atención de violencia, además de una exposición pública que podría vulnerar nuevamente sus derechos, consideró Martha de la Cruz, presidenta del colectivo Mujer Manglar.
La activista señaló que las autoridades de Salud y de protección de niñas, niños y adolescentes deben fortalecer los protocolos de atención para identificar oportunamente situaciones de violencia sexual y garantizar una atención integral.
“Lamentablemente en este caso vemos una serie de violaciones a los derechos de las infancias. Desde un principio, cuando llega con un avanzado embarazo, ya de cinco meses, hablamos de que hubo una negligencia por parte de las personas cuidadoras, de no detectar esto antes”, afirmó.
De la Cruz sostuvo que, por tratarse de una menor de 11 años, cualquier situación relacionada con una relación sexual debe ser investigada conforme a los protocolos establecidos y no limitarse a considerarla únicamente como un “presunto abuso”.
También destacó la importancia de atender tanto las consecuencias físicas como emocionales de un embarazo a esa edad.
“Es una niña cuidando a otra niña, es totalmente violatorio de sus derechos humanos, de sus derechos de la infancia”, sostuvo.
La presidenta de Mujer Manglar cuestionó además la difusión de información que podría permitir identificar a la menor, incluidos datos familiares e imágenes relacionadas con su domicilio.
“Ya la violentaron por todos lados, no necesita que los medios y las redes sociales la violentemos más”, expresó.
El colectivo pidió evitar la difusión de datos personales y privilegiar el interés superior de la niñez durante la cobertura del caso.

Discussion about this post