Durante el mes de mayo de 1945 al final de la Segunda Guerra Mundial, un grupo de vecinos de la Colonia Nacozari envió al gobernador Hugo Pedro González Lugo una carta solicitando se les facilitara vías de comunicación y el arreglo de las calles. Particularmente que abrieran y prolongaran las calles de Juárez y Guerrero hacia el poniente “…a fin de darle rápido acceso a los habitantes de dicha colonia, a los niños de edad escolar que concurren a las escuelas del centro de la ciudad, a los carros y camionetas repartidores de mercancías y muy principalmente a los médicos, que mucho más urgente y necesario para la salud de los moradores de aquella populosa colonia.” Respecto al servicio telefónico en la Colonia Nacozari, el directorio de usuarios de 1941 aún no consigna en sus páginas a usuarios de este sector. Más todavía, en ese tiempo tener un teléfono residencial y negocio, representaba ser parte de un estatus social privilegiado.
Norberto Treviño Zapata/Presente y Pasado
En 1959 sus habitantes estaban ávidos de sentir que el progreso que experimentaban el resto de los pobladores de la capital tamaulipeca, formara parte de su entorno social. Bajo estas circunstancias a finales de ese año el doctor Norberto Treviño Zapata gobernador de Tamaulipas, mencionó en su informe de actividades anual: “Con la modesta y entusiasta colaboración de los vecinos de la Colonia Héroe de Nacozari el gobierno a mi cargo, realizó obras urbanísticas y arreglo de calles, alumbrado, desagüe de canales. Son varios los adelantos de Ciudad Victoria a través de cooperación…” Luego vendría la introducción de agua potable y el servicio de drenaje sanitario.
Con el paso de los años, la colonia fue configurando su importante estructura urbana y social. La mayoría de los descendientes de las familias originarias de este sector, aún radican en este populoso sector que prácticamente, en la época actual corresponde al primer cuadro del mapa urbano la ciudad. En sus principales avenidas abundan los comercios de diferentes giros, por ejemplo, farmacias, restaurantes, Oxxo, taquerías, puestos de gorditas, venta de flautas de harina salones de belleza, tortillerías, carnicerías, iglesias y templos evangélicos, cantinas, panaderías, cafés, vulcanizadoras, áreas deportivas, gimnasios, tiendas de abarrotes y otros espacios.
Las Mujeres de la Nacozari

La mayoría de las mujeres de la Nacozari en aquella época, provenían de los municipios de Tula, Jaumave, Palmillas y Bustamante. Prácticamente eran quienes figuraron por llevar las pesadas riendas de los hogares, lavar ropa, criar a los hijos y la preparación de alimentos propios de la gastronomía tradicional. Sobre todo, hacían tortillas de maíz a mano, cocían tamales, molían salsas en molcajete y guisaban carnes de
puerco y res. Por su parte, los hijos y maridos se dedicaban a labores relacionadas con los gremios ferrocarrilero, comercial y agrícola. En este caso, a los campos del cultivo del henequén y cómo operarios de las máquinas desfibradoras del Rancho La Garra.
Había mujeres que laboraban en comercios de abarrotes, empleadas domésticas, costureras y molinos de nixtamal. Definitivamente las oportunidades y formación educativa, impactaron en la calidad de vida y ascenso social de la generación de mujeres nacidas en la década de los cincuenta, quienes se convirtieron en maestras, enfermeras, secretarias ejecutivas y licenciadas por mencionar algunas profesiones. (Continuará).
A Dios Rogando
De acuerdo a su uso y naturaleza, las iglesias y templos son centros de recogimiento espiritual, oración y prácticas religiosas. Bajo estas circunstancias, en la Colonia Nacozari a la par de su fundación surgieron diversos espacios donde se reúnen desde hace años, numerosos practicantes y feligreses. Por ejemplo, la Iglesia de la Virgen de Lourdes en la calle Pensamiento entre Allende y Abasolo que existe al menos desde los años cincuenta del siglo pasado. Es atendida por sacerdotes de la Diócesis de Victoria, quienes ofrecen misas en el transcurso de los días la semana. Lo mismo celebraciones, bodas, bautizos, asambleas, primeras comuniones y fiestas patronales propias del calendario litúrgico católico.
Como parte de la apertura y tolerancia a la diversidad de creencias religiosas, al paso de los años se abrieron por diversos rumbos de la colonia otros templos de iglesias cristianas, evangélicas o protestantes. Algunas de ellas son Getsemaní establecida en la calle Guerrero 27 y 28 entre Clavel y Magnolia; Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días -calle Carrera Torres- y la Iglesia de Dios 7º Día, calle Guerrero entre Violeta y Pensamiento. Generalmente sus agremiados o feligreses, realizan asambleas dominicales.
Personajes Populares: El Chema
No sólo en el corazón histórico de la capital tamaulipeca, podemos observar personajes populares de diversas características y origen. En años recientes apareció por las calles de la Colonia Nacozari, un individuo singular a quien apodan El Chema. Se infiere que su nombre es José María. Poco se sabe del origen y antecedentes; aunque quienes lo conocen desde su adolescencia afirman que este hombre excéntrico, es relativamente tranquilo.
Una de sus características que lo resaltan o identifican, es la variedad de atuendos llamativos o chuscos que luce cuando sale a caminar por diferentes rumbos del mencionado barrio. Su lenguaje corporal y vestimenta bien podría relacionarse con algún personaje de las películas surrealistas del director español Luis Buñuel. En ocasiones porta pantalón de mezclilla, sombrero amplio de paja estilo zapatista, zapatos o tenis, un morral tejido típico de algún estado de la República, camisón largo y un machete colgando en su espalda. Otras ocasiones se asemeja a un marciano con cuernos y botas o polainas elaboradas con tubos PVC.
También ha logrado popularidad viral en redes sociales ataviado con uniforme militar color caqui, botas y casco impecablemente limpio y en orden. Los vecinos lo conocen como El Guardián de la Nacozari, El Más Guapo y otros apodos. Finalmente es una persona inofensiva, con perfil protagonista dedicado a deambular esporádicamente por los rumbos de la avenida 27 Juárez. Es imposible que por su aspecto pase desapercibido y llama la atención a vecinos y transeúntes; probablemente a otros les inspira desconfianza por ser un individuo atípico, fuera de serie.
Cien años de Historia
A través de casi un siglo de existencia, la Colonia Héroe de Nacozari ha acumulado numerosas y admirables historias. Cada vecino, cada familia y todos sus residentes recuerdan anécdotas, acontecimientos, leyendas, personajes y sucesos relacionados con la vida cotidiana. Vivir en este barrio, representa no sólo el orgullo de pertenecer a un sector social producto de la cultura del esfuerzo que con el tiempo se ha ganado el reconocimiento del resto de los victorenses. Pero lo más importante, es la trascendencia a través de los años y el amor de los habitantes por su colonia.
(Periódico Oficial de Tamaulipas/julio 8 de 1929/; Periódico Oficial de Tamaulipas/8 de noviembre de 1930; Periódico El Pueblo/diciembre 1/1917; Periódico La Atalaya/6 de mayo/1945; Periódico El Gallito/agosto 3/1938; Periódico Oficial del Gobierno de Tamaulipas/octubre 9 de 1946; Periódico El Heraldo de Victoria/12 de agosto/1955; Revista Crónicas/noviembre de 1975; entrevista con David Mandujano, propietario de la tienda El Rey.)
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