El Ejército de Estados Unidos realizó un nuevo ataque contra una presunta embarcación vinculada al narcotráfico en el Pacífico oriental, operativo en el que murieron dos personas, informó este lunes el Comando Sur estadounidense.
De acuerdo con SOUTHCOM, la operación fue ejecutada el domingo 23 de agosto contra una embarcación de bajo perfil que navegaba por rutas que, según la inteligencia estadounidense, son utilizadas para el tráfico de drogas.
Estados Unidos asegura que tenía información de inteligencia
El Comando Sur afirmó que contaba con información de inteligencia que señalaba la participación activa de la embarcación en actividades de narcotráfico.
A través de sus canales oficiales, el organismo militar presentó el operativo como parte de la estrategia de Washington para combatir directamente a organizaciones criminales y cárteles que operan en América Latina.
SOUTHCOM difundió además imágenes en blanco y negro en las que se observa una embarcación desplazándose sobre el mar antes de que se produzca una fuerte explosión.
Mueren dos personas durante el ataque
El ataque dejó dos personas muertas, según el reporte oficial estadounidense.
La operación representa el primer ataque de este tipo anunciado en aproximadamente dos meses y forma parte de una campaña militar que la administración del presidente Donald Trump ha justificado como necesaria para combatir el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Trump ha sostenido que Estados Unidos se encuentra en un “conflicto armado” con los cárteles que operan desde América Latina y ha defendido las acciones militares contra las embarcaciones que Washington identifica como relacionadas con el narcotráfico.
No presentan pruebas públicas sobre las drogas
Sin embargo, existe una controversia alrededor de estos operativos.
Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha presentado públicamente pruebas concluyentes que demuestren que la embarcación atacada transportaba drogas.
La misma situación ha ocurrido con otros ataques anteriores realizados en el Pacífico oriental y el mar Caribe. De acuerdo con recuentos de medios, más de 200 personas han muerto durante esta campaña militar.
La falta de evidencia pública ha provocado cuestionamientos de expertos legales y organizaciones defensoras de derechos humanos, quienes han advertido que este tipo de operaciones podrían constituir ejecuciones extrajudiciales dependiendo de las circunstancias y del marco jurídico aplicable.
Washington amplía su ofensiva contra los cárteles
El nuevo ataque ocurre mientras la administración Trump busca ampliar su estrategia contra organizaciones criminales en América Latina.
El Gobierno estadounidense ha intentado establecer acuerdos con distintos países de la región para realizar operaciones conjuntas contra grupos delictivos, aunque algunas de las afirmaciones de Washington sobre estos acuerdos han sido rechazadas por gobiernos latinoamericanos.
El Pentágono también enfrenta cuestionamientos sobre los procedimientos utilizados para seleccionar los objetivos de estos ataques.
El inspector general del Departamento de Defensa anunció previamente una revisión relacionada con el proceso de selección de objetivos utilizado por las Fuerzas Armadas estadounidenses, aunque dicha evaluación no determina por sí misma la legalidad de las operaciones.
Una estrategia que genera cada vez más polémica
El ataque en el Pacífico vuelve a colocar en el centro del debate la estrategia militar de Estados Unidos contra el narcotráfico.
Mientras Washington sostiene que las operaciones son necesarias para interrumpir las rutas utilizadas por los cárteles, sus críticos cuestionan tanto la falta de pruebas públicas sobre los objetivos como la legalidad de utilizar fuerza letal contra las embarcaciones.
Por ahora, el Comando Sur asegura que continuará con este tipo de operaciones como parte de la ofensiva estadounidense contra el narcotráfico en la región.

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