Taylor Swift y Travis Kelce desembolsaron 60 mil dólares para obtener un permiso municipal que les permitió cerrar un tramo de la Séptima Avenida, frente al Madison Square Garden, durante su boda, según informó TMZ.
Fuentes policiales indicaron que esta autorización fue necesaria para restringir el tránsito en una de las zonas más concurridas de Manhattan, facilitando así la llegada de más de mil invitados que fueron transportados en vehículos privados al evento.
Detalles del permiso y la celebración
La solicitud para el permiso fue gestionada por Winick Productions y se presentó en la Oficina de Permisos para Actividades en la Vía Pública de Nueva York. Este permiso contemplaba el cierre de calles alrededor del Madison Square Garden, así como la instalación de una carpa en el exterior del recinto entre el 2 y el 4 de julio.
La pareja también utilizó el mismo lugar para su cena de ensayo el 2 de julio, un día antes de su boda, que se extendió hasta la madrugada del 4 de julio, cuando algunos de sus invitados famosos fueron vistos saliendo de la recepción cerca de la 1:00 horas.
El cierre de calles fue solo uno de los gastos asociados con la celebración. El operativo de seguridad alcanzó cifras de seis dígitos, y la renta del Madison Square Garden tuvo un costo cercano a un millón de dólares por noche durante los días que estuvo reservado para la pareja.
Los detalles del evento reflejan el nivel de lujo de la celebración. Según medios estadounidenses, Swift y Kelce gastaron alrededor de 4 mil dólares en pizzas de Mama’s y ofrecieron comida ilimitada, además de una gran variedad de postres a sus invitados.
La recepción también incluyó una rifa con regalos exclusivos, como un bolso Chanel valorado en unos 6 mil 700 dólares, relojes Cartier y otros artículos de diseñador. Uno de los premios más destacados fue un Chevrolet Chevelle de 1970 personalizado con una matrícula especial. Sin embargo, el costo total de la celebración aún no ha sido revelado.
Fuente: Plano Informativo

Discussion about this post