Ciudad de México (6 de julio de 2026).- Las revisiones anuales del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) implicarán mayor presión para el Gobierno mexicano y las empresas ante la posible llegada de nuevas quejas laborales.
Oscar de la Vega, abogado laboral del despacho De la Vega & Martínez, explicó que se amplía el campo de acción del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida. Aunque inicialmente se aplicaba en sectores prioritarios, ya se han presentado casos en otros ámbitos, como el de servicios.
Además, se busca vigilar no solo la libertad de asociación y la negociación colectiva, sino también temas como la discriminación en las empresas.
“La revisión del T-MEC probablemente mantendrá al capítulo laboral y al Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida como temas centrales. Para México, ello implica una mayor presión para acreditar el cumplimiento efectivo de la libertad sindical, la negociación colectiva auténtica, la legitimación de contratos colectivos y la neutralidad patronal en los procesos sindicales”, señaló el abogado.
De la Vega anticipó que podría surgir la exigencia de responsabilidad solidaria en el cumplimiento de normas laborales, que involucre no solo a la empresa principal, sino también a sus proveedores y cadenas de suministro.
“Esto implica un reto para las empresas y requiere que las áreas legales, de Recursos Humanos y de comercio exterior trabajen de manera coordinada”, afirmó.
El experto recomendó que las compañías con operaciones vinculadas al comercio de América del Norte refuercen sus controles de cumplimiento laboral, revisen sus relaciones sindicales y atiendan con rapidez cualquier queja.
Las quejas a través del Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida se han diversificado e incrementado, alcanzando ya sectores como el autotransporte y los centros de llamadas. “Cualquier empresa puede ser objeto” de este mecanismo, advirtió.

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