Muy grabada en la mente de muchos asistentes a la sesión extraordinaria del Consejo Estatal de Protección Civil quedó la aseveración de la coordinadora nacional, Laura Velázquez Alzúa, en el sentido de que limpiar canaletas, drenes pluviales, alcantarillas, arroyos, ríos y hasta calles reduce en más de un 30 por ciento las posibilidades de inundaciones durante la temporada de huracanes.
Fundamental es que los alcaldes que acudieron al evento, en el cual también se instaló el Comando Permanente para el trabajo antes, durante y después de cualquier fenómeno natural, también se hayan quedado con el mensaje de la funcionaria del Gobierno de México y que, a partir de ahora, destinen equipo, recursos materiales y económicos para limpiar de basura todos los sitios por donde corre agua cuando hay precipitaciones pluviales.
Alguien que siempre ha entendido esta máxima para evitar crecidas es el doctor Felipe Garza Narváez, ya que, cuando fue diputado local, gestionaba con las autoridades municipales y empresas constructoras maquinaria y personal para limpiar los canales pluviales de Victoria y los municipios que comprenden el distrito, antes de la temporada de lluvias, y que al presentarse el desfogue fuera inmediato, sin estragos en sectores ubicados en zonas bajas.
Incluso, el gobernador, doctor Américo Villarreal Anaya, hizo ver que el dato del impacto positivo de sacar la basura de cualquier tipo de canaleta o alcantarilla, es decir, que reduce en un 30 por ciento las posibilidades de inundaciones, es relevante.
Por ello, es de considerarse que también las y los presidentes municipales hagan suya esa información para que, al menos con una parte de los recursos obtenidos por el impuesto predial, lleven a cabo un programa de limpieza de drenes en el que también participen organizaciones de la sociedad civil, empresarios y la comunidad.
Para abonar al dicho de la coordinadora nacional de Protección Civil sobre la importancia que tiene sacar la basura de canales, arroyos y ríos, es necesario comentar que algunas inundaciones ocasionadas por el desbordamiento de estos últimos tienen que ver con la falta de mantenimiento de los cauces y la extracción de la basura acumulada por años, ya que eso da pie a que zonas rurales que jamás se habían anegado ahora sean de gran riesgo para las poblaciones aledañas.
Obvio, en este caso ya son palabras mayores en inversión, pero muy necesarias, y tienen una dependencia como responsable: la Comisión Nacional del Agua, cuyos funcionarios se han olvidado en la última docena de años de encauzar las corrientes de los ríos para reducir al máximo las inundaciones en zonas que, cuando no había cambios en las corrientes por los bloqueos de basura y palizadas, no registraban estos problemas.
En un fraccionamiento del norte de Ciudad Victoria, durante lluvias anteriores, viviendas nuevas se inundaron porque el agua, al no tener salida debido al taponamiento del cauce normal por la acumulación de basura y ramería, entró a los domicilios, algo que pudo evitarse.
En el caso de los municipios, el primero de los alcaldes que debe ponerse las pilas para limpiar por donde van las corrientes naturales del agua de lluvia es el de Ciudad Madero, Erasmo González Robledo, ya que es el de mayor riesgo de inundaciones de acuerdo con el Atlas Nacional de Protección Civil, al tener más de una decena de puntos que deben revisarse a conciencia antes de la llegada de tormentas tropicales y huracanes.
Los otros
En el mero día de la elección de planillas para renovar la dirigencia del Comité Estatal panista de Tamaulipas, la Comisión de Justicia del Comité Ejecutivo Nacional descartó la objeción presentada por una de las candidatas, Omeheira López de García Juárez, y determinó que, por no existir pruebas suficientes, la fórmula que preside Gloria Garza Jiménez estaba en posibilidades de ser elegible.
Eso no empañó el proceso de votación realizado en toda la entidad para sustituir en la dirigencia al exdiputado local Luis Cantú Galván; por tanto, la presencia de panistas en las urnas colocadas en todos los municipios llevó al triunfo a Garza Jiménez y a su compañero de fórmula, César Verástegui Ostos, quienes ganaron de calle, si se toma en cuenta que solo dos municipios, Llera y Bustamante, favorecieron a López de García Juárez y a su compañero, Francisco Garza de Coss.
Este resultado, en términos reales, equivale a decir que el grupo de los tres García de Mission, Texas, pero que opera en Reynosa, se queda fuera de la jugada y ahora el trabajo en ese partido, que mal gobernó Tamaulipas el sexenio pasado, será realizado por los de la zona centro y sur de Tamaulipas, con el objetivo de tratar de mantener espacios políticos en ayuntamientos y en el Congreso del Estado.
La empresa no es fácil, porque Verástegui Ostos todavía carga con el estigma de la derrota de 2022, cuando fue candidato a la gubernatura del estado y perdió de manera apabullante ante el actual mandatario estatal, doctor Américo Villarreal Anaya; en tanto, la dirigente tuvo muchos cuestionamientos en su desempeño como funcionaria estatal y magistrada del Poder Judicial del Estado.
Que le harán la lucha, sí; aunque desde la comodidad de saber que ya tienen legisladores en la Cámara de Diputados federal y en el Congreso local, porque encabezarán las listas plurinominales, pese a que pierdan los municipios en los que todavía tienen alcaldes.

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