Cuba cerró el balance anual de 2025 con un total de 68,051 nacimientos, la cifra más baja registrada en las estadísticas modernas del país. El Centro de Estudios Demográficos (Cedem) confirmó que este indicador acentúa la tendencia de decrecimiento poblacional que afecta a la isla caribeña.
Los reportes oficiales estiman la población total en 9.4 millones de habitantes, mostrando una reducción constante frente a los 11 millones contabilizados al inicio de la década. No obstante, especialistas independientes calculan que la cifra real de residentes permanentes podría situarse cerca de los 8.6 millones debido al impacto acumulado de la migración.
Impacto de la baja natalidad y el saldo demográfico negativo
El volumen de nacimientos reportado se ubica por debajo del índice de reemplazo generacional mínimo necesario. Durante el periodo evaluado, las autoridades sanitarias contabilizaron un promedio de 134,354 defunciones, lo que consolida un saldo poblacional negativo de más de 66,000 personas en un solo año.
Esta contracción en la base de la pirámide poblacional sitúa a Cuba como una de las naciones con mayor tasa de envejecimiento demográfico en América Latina. Los indicadores del Cedem señalan que el 25.7% de los ciudadanos residentes en el territorio nacional superan actualmente los 60 años de edad.
Factores migratorios y proyecciones del reemplazo poblacional
Además de la baja fecundidad, el éxodo de ciudadanos influye directamente en el comportamiento de las variables de población. Estimaciones demográficas indican que más del 50% de las personas que abandonaron el país durante el último ciclo migratorio corresponden a sectores productivos menores de 35 años.
Las proyecciones a largo plazo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) advierten que, de mantenerse las condiciones de emigración y contracción de la natalidad, la población del archipiélago podría contraerse hasta los 5.6 millones de habitantes hacia el cierre del siglo.

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