Parecería que peco de exagerado o que mi visión sobre la mala administración municipal de Victoria que preside Eduardo Gattás Báez es errática, pero la triste realidad urbana me da la razón y me resisto a normalizar los problemas que aquejan a la capital tamaulipeca, por ello insisto en mencionarlos.
En estos días de asueto, en que se reduce el tráfico por las calles y avenidas de la ciudad, en atención a algunos visitantes me di a la tarea de mostrarles buena parte de la ciudad.
Y en ello incluyo el centro de la ciudad, los barrios tradicionales, las colonias de la periferia, las áreas gubernamentales, los nuevos fraccionamientos del norte, las áreas educativas, de hospitales, la sierra, los bulevares o libramientos, las diversas entradas a la ciudad y los paseos cercanos.
La mayor parte de los trayectos fueron en automóvil y de día, para hacer frente a las altas temperaturas con el clima del auto y agilizar los recorridos. Otros matinales o nocturnos fueron a pie, por el centro de la ciudad y algunas áreas de la zona norte.
Cierto que hay destellos de modernidad en algunos puntos, nuevas plazas comerciales que iluminan sus áreas de impacto y ciertas calles y bulevares con pocos baches y mejor iluminación que el resto de la ciudad.
Sin embargo, en detrimento de la imagen general de Victoria que supera los 350 mil habitantes, distribuidos en más de 500 colonias y fraccionamientos, prevalece el deterioro y olvido de los últimos gobiernos locales y obvio el actual.
Enumero solo algunos de los más visibles y que al momento de mostrar la casa de todos a los visitantes de primea vez o a aquellos que tenían más de 30 años se no acudir a la ciudad en que estudiaron, se sorprendieron negativamente de cómo está la capital tamaulipeca.
1.- Mercado Argüelles en pésimas condiciones de higiene interna y externa, si atención por parte de las autoridades locales o estatales ni de los locatarios. Estacionamientos para el público invadido por los locatarios y vendedores ambulantes. No hay venta de recuerdos regionales ni sitios de comida típica que disfruta en la zona.
2.- Zona comercial de la ciudad en plazas y banquetas invadida por los comerciantes ambulantes que se han apropiado de casi toda el área peatonal y estacionamientos frente a sus puestos, obligando a los transeúntes a caminar por la calle.
3.- Banquetas muy angostas y deterioradas por el agua, raíces de los árboles, con decenas de registros de COMAPA, TELMEX o CFE rotos, destruidos o abiertos, así como banquetas tomadas por los vecinos como parte de sus cocheras.
4.- Parquímetros arcaicos destruidos o inservibles que se tragan las monedas sin marcar tiempo de estacionamiento.
5.- Decenas de vehículos mal estacionados que obstruyen la visibilidad en los cruceros y grave ausencia de vigilancia vial para hacer cumplir las normas básicas de vialidad, además de la pésima distribución de tiempos en los semáforos del centro de la ciudad.
6.- Muchas casas antiguas o no tan antiguas abandonadas, sucias, grafitadas o vandalizadas que dañan la imagen urbana y son un riesgo (en algunos casos) por el marcado deterioro.
7.- Ausencia de pintura en los pasos peatonales y de orientación a los transeúntes para el cruce por las “bocacalles” para reducir riesgo de atropellos por parte de automovilistas y agilizar el congestionado tráfico.
8.- Múltiples problemas de drenaje sanitario en calles de la zona centro de la ciudad, colonias y fraccionamientos, que general olores fétidos que ahuyentan a los paseantes y afectan la salud de los vecinos y causan pérdidas económicas a los negocios de esos sitios.
9.- Gran cantidad de solares baldíos enmontados y convertidos en basureros que afectan la imagen y salubridad de esos puntos.
10.- Alumbrado público deficiente en la mayor parte de la ciudad. El radio de iluminación de las lámparas es muy corto, además de que más del 35 por ciento de las lámparas están averiadas. Hay zonas totalmente a obscuras en calles céntricas o avenidas primarias.
11.- Cientos de talleres mecánicos están convertidos en un lastre para la ciudad. Invaden banquetas, calles y hasta dobles filas de estacionamiento en la vía pública, además de esparcir su basura en la zona y descargar sus residuos líquidos en el drenaje sanitario muchas de las ocasiones.
12.- Los yonques igualmente tienen decenas de autos “destripados” en la calle y se ubican varios de ellos en importantes bulevares o los accesos a la capital tamaulipeca, dando un pésimo aspecto.
13.- En la zona centro, en las colonias, fraccionamientos pequeños o en los residenciales hay autos chatarra que ya no circulan y están ocupando espacios públicos, dañando la imagen urbana y convertidos en focos de contaminación o nidos de alimañas. Me atrevo a decir que hay más de 20 mil en toda la ciudad, lo que nos convierte en “Ciudad Chatarra”.
14.- Igualmente en toda la ciudad, salvo en aquellas colonias donde no hay servicio de electricidad, telefonía e internet, somos una “Ciudad Telaraña” por tantos cables inservibles colgando de postes, árboles o a ras de suelo, abandonados en su mayoría por las cableras de Carlos Slim (TELMEX) Emilio Azcárraga (IZZI) y Ricardo Salinas Plego (Total Play), entre otras, que son un riesgo para peatones, motociclistas o automovilistas, además del pésimo aspecto que dan.
15.- Y no podían quedar fuera dos puntos básicos, los miles de baches que tapizan la ciudad en todos los sectores, incluido el centro, vialidades primarias y secundarias, así como los carreteras y avenidas de acceso a la ciudad, además del deficiente servicio de recolección de basura, aunque en este último los ciudadanos somos corresponsables.
Si omití algunos de los puntos que a usted le incomodan de nuestra querida capital tamaulipeca, por favor mándeme su comentario para agregarlo.
O si considera usted que no tengo razón en alguno de los citados, igual mándeme la foto de su sector para ajustar mi visión de la ciudad, que recorrí casi palmo a palmo en esta temporada vacacional. Y aclaro que lo hice en calidad de guía turístico y no de uno los muchos aspirantes a la alcaldía.
Desde este espacio seguiré señalando los problemas o carencias citadinas y la irresponsabilidad de los funcionarios municipales y alcaldes, independientemente del partido que gobierne, hasta que podamos resolverlos.
Hoy la irresponsabilidad es del priista vestido de morenista Eduardo Abraham Gattás Báez, su gabinete municipal y Cabildo que le acompaña.
Hagamos juntos una mejor ciudad, por el bien de todos. Es nuestra casa colectiva y merecemos que esté en mejores condiciones.
Seamos una comunidad responsable, participativa y exigente con quienes tienen el compromiso de gobernar y gobernar bien.
Para eso se les eligió y tienen un presupuesto público con el que deben atender las principales necesidades y demandas de la población.

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