Este año, Bugs Bunny cumple 86 años y sigue siendo el conejo más famoso del mundo, un ícono que ha entretenido a generaciones de niños y adultos. Creado en 1940 por los Looney Tunes, su legado se celebra con una nueva serie y una colección de sellos del Servicio Postal Estadounidense.
Pocos personajes de la animación han logrado la misma popularidad que Bugs Bunny, reconocido por su característica frase “¿Qué hay de nuevo, viejo?” y su eterna relación con la zanahoria. Este personaje ha sido parte de la cultura popular, apareciendo en innumerables aventuras y en distintos formatos.
El nacimiento de un ícono
La creación de Bugs Bunny fue bastante casual. En su origen, la Warner Bros. necesitaba un nuevo antagonista para Porky en un corto de los Looney Tunes. Los dibujantes Cal Dalton y Ben Hardaway imaginaron a un conejo que, en lugar de huir, desquiciaba a su cazador. Sin embargo, el diseño del conejo en el corto “Porky’s Hare Hunt” de 1938 era muy diferente del que conocemos hoy.
No fue hasta 1940 que Bugs Bunny adquirió su personalidad y forma icónicas, gracias a Tex Avery en el corto “A Wild Hare“. Desde entonces, se convirtió en un personaje ágil, desvergonzado y con un estilo que recuerda a Groucho Marx.
Un legado perdurable
Bugs Bunny ha estado presente en más de 180 cortos animados, ha ganado un Óscar en 1958 por “Knighty Knight Bugs” y ha parodiado obras clásicas como “What’s Opera, Doc?“, lo que lo consolidó como un referente cultural. Además, es la novena personalidad más representada en el cine, según el libro Guinness de los Récords.
Su huella en la industria del entretenimiento es innegable. Comparte una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y ha colaborado con figuras como el baloncestista Michael Jordan en “Space Jam” de 1996 y con Mickey Mouse en “Who Framed Roger Rabbit” de 1988, donde ambas estrellas debían aparecer juntas en pantalla.
Fuente: Plano Informativo

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