Entre los elementos que generan incertidumbre destacan el proceso electoral en Estados Unidos y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de problemas persistentes relacionados con la seguridad y el Estado de derecho.
Sofía Ramírez, directora de México, ¿Cómo Vamos?, afirmó que la incertidumbre se ha convertido en un factor estructural para la economía nacional.
“La dinámica de incertidumbre interna es una constante, con la que ya habíamos aprendido a vivir por la inseguridad y la falta de Estado de Derecho. Y el componente Trump, y las reacciones que pueda tener al perder la mayoría en las cámaras, generan otro nivel de incertidumbre adicional”, expresó.
La percepción negativa ya impacta las expectativas económicas. Según la encuesta de especialistas de Banco de México correspondiente a mayo, ninguno de los consultados consideró que sea un buen momento para invertir, mientras que el 51 por ciento lo calificó como desfavorable.
Además, sólo el 33 por ciento anticipa una mejora en el clima de negocios durante los próximos seis meses.
Por su parte, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) advirtió que las previsiones de crecimiento continúan moderadas. El organismo destacó que el pronóstico para 2025 se ubica en 1.1 por ciento y que para 2026 las expectativas apuntan a una expansión cercana al 1 por ciento, por lo que consideró necesario acelerar los programas de inversión para fortalecer la actividad productiva y el empleo.

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