Datos del IMSS y del ISSSTE muestran que la relación entre trabajadores activos y pensionados pasó de 6.6 a uno en 1998 a apenas cuatro a uno en 2025. En la Comisión Federal de Electricidad (CFE) la tendencia también se ha acentuado, al pasar de 3.7 activos por pensionado en 2003 a 1.8 en la actualidad.
Jorge Fonseca, director general de la firma FACTS, explicó que el fenómeno está asociado a factores como la reducción de la tasa de natalidad, el aumento de la esperanza de vida y los elevados niveles de informalidad laboral.
“Hay un desequilibrio entre activos y pensionados, y en la medida que aumente se corre el riesgo de que los recursos de los primeros sean insuficientes para sostener la carga financiera de los segundos”, señaló.
Francisco Miguel Aguirre Farías, director general de Valuaciones Actuariales del Norte (Grupo VAN), destacó que el envejecimiento de la población está acelerando el crecimiento del número de pensionados.
Además, recordó que 55 por ciento de la población ocupada trabaja en la informalidad, sin acceso a seguridad social. Ante este panorama, especialistas plantean reformar los esquemas de beneficio definido y fortalecer las cuentas individuales para garantizar la viabilidad financiera del sistema de retiro en el país.

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