Jordania será el último obstáculo de la Selección Argentina en la fase de grupos y, tras caer 2 a 1 ante Argelia, quedó eliminada del Mundial 2026 a falta de una fecha para la finalización de la fase de grupos. El resultado, además, les permitió a los dirigidos por Lionel Scaloni asegurarse el primer puesto del Grupo J y empezar a conocer cómo seguirá su camino en la defensa del título obtenido en Qatar 2022.
La derrota ante Argelia dejó varias pistas sobre la identidad futbolística del próximo rival argentino. Jordania es un equipo que se siente cómodo sin la pelota, que, apuesta al contragolpe, pero que muestra dificultades importantes en el juego aéreo y en las acciones de pelota parada.
Su idea de juego quedó expuesta desde el inicio del encuentro. El conjunto africano asumió el protagonismo, manejó la pelota y se instaló en campo contrario. Jordania, en cambio, retrocedió algunos metros, cerró espacios y esperó el momento adecuado para salir de contraataque. En ese contexto, Mousa Al Taamari se convirtió en la principal referencia ofensiva.
Con el correr de los minutos, Argelia monopolizó la posesión y encontró en Riyad Mahrez a su hombre más peligroso. Sin embargo, la falta de contundencia y una sólida actuación de Yazeed Abu Laila impidieron que pudiera traducir su dominio en el marcador. La imagen más representativa de esa superioridad llegó a los 33 minutos, cuando Mahrez quedó mano a mano con el arquero jordano y perdió el duelo.
Dos minutos después, Jordania aprovechó una de sus pocas salidas claras. Abo Taha llegó hasta el fondo, tiró un centro atrás y, tras un intento fallido de Al Taamari, Nizar Al Rashdan apareció desde atrás para definir con el borde externo del pie y marcar el 1 a 0. Sorpresa en San Francisco.
En el complemento, Argelia adelantó aún más sus líneas y obligó a Jordania a defender cerca de su área. El conjunto jordano se replegó y apostó a sostener la ventaja. Durante varios pasajes lo consiguió gracias a la firmeza de Abu Laila y a su disciplina táctica, aunque cada vez con mayor sufrimiento.
Sin embargo, el partido terminó escapándosele por completo en el tramo final. A los 25 minutos, un centro preciso de Mahrez desde la derecha encontró la cabeza de Nadhir Benbouali, que había ingresado en el entretiempo, para marcar el 1 a 1. Y a cinco del cierre, otro envío aéreo volvió a golpear a Jordania: tras una serie de rebotes en el área, Amine Gouiri apareció en el lugar justo para empujar la pelota y sentenciar el 2 a 1 definitivo.
La derrota terminó de confirmar una tendencia clara de cara al duelo con Argentina: Jordania no logra imponer condiciones desde la posesión, se siente más cómodo cediendo la iniciativa y buscando transiciones rápidas. Además, muestra limitaciones importantes cuando es exigido en el juego aéreo y tiene muy poca calidad individual en sus futbolistas.

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