Washington, Estados Unidos (6 de mayo de 2026).- La Casa Blanca ha formalizado una postura agresiva contra las organizaciones criminales en el continente americano mediante la publicación de la Estrategia Antiterrorismo 2026. Este documento oficial advierte que Washington está preparado para ejecutar acciones unilaterales en aquellos países donde los cárteles operen y los gobiernos locales sean señalados como “cómplices” de dichas organizaciones.
Bajo este marco, el presidente Donald Trump ha lanzado un ultimátum al Gobierno de México: si las autoridades nacionales no asumen la responsabilidad de frenar el tráfico de drogas en el territorio, Estados Unidos ejecutará las operaciones por su cuenta.
El precedente marítimo y el inicio de la “fase terrestre”
Durante un evento por el Día de las Madres, el mandatario estadounidense utilizó los resultados de sus operativos en el Caribe y el Pacífico para justificar la posibilidad de incursiones en suelo mexicano. Según las cifras presentadas por Trump, desde mediados de 2025 se han registrado más de 190 muertes en operativos contra supuestas narcolanchas, una cifra que, según su administración, ha derivado en una reducción del 97 por ciento del tráfico marítimo de estupefacientes.
Al referirse a la transición hacia el territorio continental, Trump declaró:
“El tráfico de drogas por vía marítima ha disminuido un 97 por ciento, y ahora hemos comenzado la fase terrestre, que es mucho más sencilla”.
Respecto a la previsible tensión diplomática que esta postura genera con las naciones involucradas, el presidente estadounidense añadió:
“Ustedes van a escuchar algunas quejas de algunas personas, como los representantes de México y otros países, pero si ellos no van a hacer el trabajo, lo haremos nosotros”.
Postura del Gobierno de México
La advertencia de Trump se produce en un escenario de rechazo diplomático previo. Desde el año anterior, la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura firme contra las ofertas de intervención militar estadounidense, declinando cualquier propuesta que implique el despliegue de tropas militares extranjeras en territorio mexicano para combatir a los grupos delictivos.
A pesar de esta negativa, la nueva hoja de ruta de la Casa Blanca insiste en la capacidad de tomar decisiones unilaterales ante lo que denominan como falta de acción gubernamental en el combate frontal al narcotráfico internacional.

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