Hace unas semanas, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, en su calidad de titular del Poder Ejecutivo Estatal, envió una iniciativa de ley para reformar la Constitución General del Estado y leyes secundarias, a fin de armonizar estas normas con disposiciones de leyes nacionales.
Dichas leyes integran los principios de austeridad, paridad de género, combate al nepotismo electoral y reincorpora el principio de no reelección en algunos cargos públicos en que se había permitido, como el caso de alcaldes, diputados locales y diputados federales.
El Congreso de la Unión, a través de las Cámaras de Diputados y Senadores, avalaron previamente estas reformas a nivel central y se esperaba que los Congresos Locales hicieran lo propio para que una vez aprobadas por las dos terceras partes de dichos órganos, puedan entrar en vigor.
Por ello, el titular del Poder Ejecutivo de Tamaulipas remitió al Poder Legislativo Local la iniciativa las reformas a la Constitución tamaulipeca, al Código Municipal, a la Ley Estatal Electoral y otras para alinearlas a los ordenamientos de la Constitución Federal.
La presidencia del Congreso, por conducto del Diputado Sergio Ojeda Castillo, recibió la iniciativa de ley en mención y la turnó a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera.
Los Diputados integrantes de las mismas, se reunieron para el análisis y discusión, además de celebra un foro con integrantes del Instituto Electoral de Tamaulipas, bajo la presidencia de Juan José Ramos Charre, para recibir algunas aportaciones y comentaros.
Y una vez culminado el proceso dictaminaron la iniciativa de Decreto mediante la cual se reforman, adicionan y derogan diversas disposiciones de la Constitución Política local en materia electoral, así como las reformas secundarias a la Ley de Medios de Impugnación Electorales de Tamaulipas, la Ley Electoral del Estado y el Código Municipal.
El documento fue remitido al Pleno Legislativo.
Bajo la presidencia del Diputado Sergio Ojeda Castillo, en sesión pública ordinaria, los legisladores tamaulipecos aprobaron por mayoría dichas reformas.
Las principales reglas avaladas resaltan tres elementos:
A.- El rechazo a la postulación de familiares al mismo cargo aplicará desde la elección del año 2027.
B.- A partir de la elección del 2027 se reducirán los cabildos hasta un máximo de 15 regidores y un síndico.
C.- La no reelección de alcaldes y diputados locales aplicará a partir del proceso del año 2030.
De esta forma, el Congreso de Tamaulipas actualiza el marco constitucional en congruencia con las disposiciones federales, fortaleciendo las bases jurídicas e institucionales de la vida democrática en el estado.
Con parte de esos ordenamientos, Tamaulipas en el 2027 renovará 43 alcaldías y el Congreso Local que tiene 36 diputados, 22 de mayoría y 14 de representación proporcional.
Algunos alcaldes podrían reelegirse, pero actualmente hay 13 titulares de Ayuntamientos que realizan su segunda administración municipal y por tanto ellos ya quedarán fuera.
Se trata de los morenistas Armando Martínez Manríquez, de Altamira; Eduardo Gattás Báez, de Victoria, (quien entró con calzador y de pobres resultados); Carlos Peña Ortíz, de Reynosa (cuya familia lleva casi 12 años en el poder, pues se lo heredó mami); Nataly García Díaz, de Díaz Ordaz (prestada al PT); y Carmen Lilia Cantú (Rosas) Villarreal, de Nuevo Laredo.
Y los panistas: Alberrto Alanís Villarreal, de Valle Hermoso; Ramiro Cortés Barrera, de Miguel Alemán; Moisés Antonio Borjo Olvera, de Llera; Frank Jussef de León Avila, de Gómez Farías; Melchor Budarth Báez, de Ocampo; Gladis Magalis Vargas Rangel, de Miquihuana; y Janeth Cristal Nájera Cedillo, de Nuevo Morelos.
Así como el priista José Lorenzo Morales Amaro, quien además de su reciente reelección, había sido tres veces más alcalde de Güémez.
Por tanto, podrían reelegirse, con la norma vigente, 30 alcaldes, pero difícilmente ocurrirá, debido a los malos resultados de varios de ellos y ellas; además de vulnerabilidad de imagen y fama pública de otros tantos, por lo que sus partidos lo pensarán más de diez veces.
También hay diputados repetidores que no podrán reelegirse como los morenistas Humberto Prieto Herrera, Magali Deandar Robinson, Marco Gallegos Galván, Isidro Vargaas Rangel, Armando Zertuche Zuani, Eliphaleh Gómez Lozano (prestado al PT), Ursula Salazar Mojica y Gabriela Reglado Fuentes.
Así como la panista Marina Edith Ramírez Andrade.
El resto, tienen posibilidades, pero muy contados, ya que hay varios y varias de pésimos o pobres resultados o bien de mala fama en sus distritos electorales y regiones de la entidad.
Otra de las modificaciones que aplica totalmente para el proceso electoral 2027, tiene que ver con el rechazo al nepotismo electoral, es decir, que no podrán elegirse a familiares de quienes presiden los Ayuntamientos o Diputaciones para el mismo cargo.
Y esto corta de tajo la perpetuación de una familia en el ejercicio del poder municipal o el control del Poder Legislativo, donde ya no podrán ser candidatos las esposas o esposos, concubinas o concubinos, hijos o hijas, hermanos o hermanas.
El caso más representativo vigente en la entidad es el de Reynosa, donde primero fue alcaldesa Maky Ortíz Domínguez quien se reeligió y después impulsó a su hijo Carlos Peña Ortíz, quien había sido Director del DIF Municipal, quien cumplió su primer periodo y luego se reeligió, llevando una sola familia cuatro trienios al hilo.
Incluso ya se preparaba como posible candidata a la esposa de Carlos Peña Ortiz, surgida en recientes nupcias, como posible candidata a la alcaldía de Reynosa, el municipio más poblado de Tamaulipas, en donde habita uno de cada cinco tamaulipecos.
Ese vicio se repite con frecuencia también en otros municipios grandes como Altamira, donde los neocaciques Genaro de la Portilla Narváez y Juvenal Hernández Llanos hicieron de las suyas, pues impulsaron a sus esposas Romana Flores y Alma Laura Amparán por el mismo partido u otros partidos para seguir en el ejercicio de poder. Luego quisieron continuar a través de sus hijos, pero ya no les fue posible. Ellos mismos, tuvieron dos periodos de alcaldes.
Madero también padeció a los hijos de Joaquín Hernándz Galicia” La Quina” de nombres Juan y Joaquín Hernández Correa, quienes incluso intentaron meter a la grilla a su hermana Guadalupe.
Nuevo Laredo, no canta mal las rancheras, pues algunas familias se sienten casi dueñas de las sillas municipales. Hace unos trienios bajo las siglas del PAN llegó a la alcaldía Carlos Enrique Cantú(rosas) Villarreal, hijo de otro exalcalde Carlos Erique Cantú Rosas (PARM).
Incluso buscó saltar de ahí a la candidatura a gobernador por el mismo PAN, pero se anticipó Francisco García Cabeeza de Vaca, quien luego le persiguió por haber osado ganarle la jugada. Al siguiente periodo de la alcaldía apoyó a Enrique Rivas Cuéllar (PAN), pero en el camino por presiones cabecistas se le volteó.
Ahora su hermana Carmen Lilia Cantú(rosas) Villarreal es la alcaldesa que cumple doble periodo y desde ahí sueña con ser la abanderada a la candidatura de morena a la gubernatura, en caso de que a Tamaulipas toque mujer, y Carlos Enrique, desde la Diputación Federal (PVEM-MORENA), hace lo propio, por si se definiera varón.
Los municipios pequeños también arrastran ese apetito por el poder familiar, en los años recientes están registrados casos de matrimonios, hermanos o padres-hijos pasándose la estafeta política entre ellos en Bustamante, Miquihuana, Palmillas, Antiguo Morelos, Villa de Casas, Jiménez, Güémez, Guerrero, Soto la Marina y muchos más.
En el caso de la reforma al Código Municipal para el ajuste al tamaño de los Cabildos, a fin de que en los municipios grandes sea un sólo síndico y 15 regidores, afectará a varios municipios tamaulipecos como Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Victoria, Altamira, Madero y Tampico, lo que permitirá reducir nómina y compromisos derivados de esas posiciones e igualmente conflictos.
Pronto veremos la eficiencia de esas nuevas reglas electorales en Tamaulipas. De entrada, parecen saludables y correctas.

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