Hipólito Arizpe Cordero fue un personaje que, desde diferentes trincheras, dedicó gran parte de su vida a los servicios comunitarios. Su inquieta figura, propia del carácter y responsabilidad de los norestenses, es ampliamente recordada por los victorenses dentro del ámbito empresarial, cultural y deportivo. Hombre trabajador desde el amanecer del astro rey, a partir de los años cincuenta tuvo la virtud de involucrarse con dinamismo en las actividades propias de los habitantes de la capital cueruda.
Don Polo nació en Saltillo, Coahuila (9 de junio de 1925) y falleció en Ciudad Victoria, Tamaulipas (23 de abril de 2019); de apellido histórico relacionado con su abuelo Miguel Arizpe Charles, rama del árbol genealógico del cura Miguel Ramos Arizpe, diputado en las Cortes de Cádiz por la Provincia del Nuevo Santander. Fue hijo de Hipólito Arizpe -según dice Catón que poseía el don de encontrar agua en las entrañas más profundas de la tierra- y María Cordero. Recibió el bautismo del presbítero José Ávila en la Capilla del Sagrario de la Catedral -cerca de la calle General Cepeda de la casa familiar-.
Vámonos para Victoria
Muy joven a finales de los años cincuenta del siglo pasado, después de cursar estudios en la Escuela Primaria Anexa a la Normal y la Academia Comercial, contrajo matrimonio con Lilia García Saldívar y al poco tiempo se trasladaron con su familia a la capital tamaulipeca, donde instaló el negocio Acumuladores de Victoria en la calle Carrera Torres donde existió hasta los años setenta. Esta actividad la aprendió de sus amigos, propietarios de Acumuladores Leonel en su ciudad natal. Para entonces el plano urbano de Victoria se había extendido hacia el sector norte; mientras el crecimiento vehicular fue posible gracias a las nuevas agencias automotrices y turismo extranjero.
Su negocio acondicionado como taller eléctrico, alcanzó enorme prestigio porque surtía, reparaba y recargaba toda clase de acumuladores, principalmente de automóviles, tráileres, camiones de carga, autobuses de pasajeros, camiones de materiales de construcción y desde luego unidades automotrices de acarreo de toneladas de henequén y fibra. En esa época la principal fuente de empleo y movimiento económico era el comercio, cultivo y producción del henequén, gracias a los numerosos ranchos aledaños y otros municipios cercanos.
Polo Arizpe fue un hombre de enorme visión empresarial en los momentos que Ciudad Victoria, necesitaba inversionistas en diferentes rubros. En esa época llegaron de Nuevo León, San Luis Potosí y Coahuila otros comerciantes y profesionistas que se involucraron en la dinámica social de esta capital.
Promotor deportivo, espectáculos y locutor de radio.
Paralelamente al desarrollo de su empresa, asumió un estrecho compromiso con el deporte en correspondencia a los habitantes que le brindaron abrigo. “Convencido de que el deporte forma carácter y fortalece comunidades, patrocinó y promovió distintos equipos de béisbol y participó activamente en organizaciones deportivas de la ciudad. Su entusiasmo y liderazgo lo llevaron también a involucrarse en el impulso de otras disciplinas y espectáculos populares que enriquecieron la vida social de Victoria.”
Dentro del ámbito de la lucha libre, boxeo, teatro y presentaciones artísticas, se distinguió cómo uno de los promotores de mayor prestigio. Por ejemplo, a él debemos la presencia de Santo El Enmascarado de Plata, Blue Demon, Cavernario Galindo, Huracán Ramírez, Tony López, Perro Aguayo, Hermanos Espanto y Ray Mendoza quienes lucharon a dos de tres caídas, sin límite de tiempo en la arena de la Plaza de Toros Victoria “Carlos Arruza.”

Las generaciones de los años sesenta, aún tienen en la memoria los programas artísticos y deportivos que fueron posible gracias a Polo Arizpe. Dentro de los artistas y cantantes que vinieron a Victoria y entrevistó en la radiodifusora XEHP destacan el argentino Leo Dan, quien actuó con Enrique Pipo Linares cuando ambos se encontraban en el momento estelar de su carrera artística; igualmente Capulina, Tin-Tan y Luis Aguilar. Los aficionados al box se deleitaron con las peleas de los boxeadores campeones Raúl El Ratón Macías, Raymundo Battling Torres y Carlos Ortiz.
Polo Arizpe fue ampliamente conocido en el ámbito del entretenimiento de la capital tamaulipeca. Por ello, el ayuntamiento de Victoria le otorgó nombramiento de Inspector de Alcoholes y Espectáculos que desempeñó durante más de veinte años, hasta poco antes de fallecer. Su presencia en las salas cinematográficas, teatros, estadios y salones de diversión inspiraba confianza y seguridad a quienes disfrutaban momentos de esparcimiento.
Otras de sus pasiones era el fútbol y el oficio de locutor. Los aficionados de hueso colorado del equipo de fútbol Cuerudos de Victoria aún recuerdan las transmisiones de los partidos dominicales a través de la radio local. Cuando jugaban los equipos de Segunda División El Oro, Zacatepec, Laguna, La Piedad, Pachuca, UNAM y otros era un deleite escuchar sus comentarios en el programa Pases Laterales donde colaboraban Carlos Adrián Avilés, Hernani Aznar, Eleno Vogel y Eligio Álvarez Nava.
Labor Filantrópica
Acerca de sus convicciones religiosas, perteneció gran parte de su vida a la Orden de los Caballeros de Colón, una sociedad católica que apoyaba a damnificados de los ciclones que azotaron la ciudad en aquellos años. Igualmente, durante el período navideño repartían entre los niños humildes de la ciudad numerosos juguetes, regalos, ropa, cobijas, dulces y piñatas. Vale decir que, en esta organización ocupó varias veces la presidencia impulsando los valores de solidaridad, fe religiosa y apoyos comunitarios.
Su participación ciudadana y experiencia en el ámbito de la administración pública se dejó sentir, mientras se desempeñó de Director de Espacios Públicos de Victoria, responsabilidad desde la cual impulsó acciones y obras orientadas al bienestar colectivo. En todas las actividades que realizó durante más de 25 años, siempre fue un caballero dispuesto atender a quienes solicitaban apoyo y opinión. Además, fue regidor del Ayuntamiento.
Otro de sus compromisos con las causas sociales donde dejó huella, fue su permanente apoyo voluntario a la Cruz Roja Mexicana local. Además de participar durante varios años en la organización de la Feria victorense, siempre bajo el signo de su experiencia y trabajo persistente que, sin lugar a dudas contribuyó a fortalecer espacios de convivencia y desarrollo social.
Arraigo Familiar

Definitivamente recordarlo, representa evocar la figura de alguien que se preocupó por el entorno y habitantes de la ciudad que adoptó como suya. Hipólito Arizpe Cordero y Lilia García Saldívar, se distinguieron por realizar labores benéficas para todos los sectores sociales. Durante más de cincuenta años la familia integrada por la poetisa y presidenta de la Sociedad Bellas Letras, Bellas Artes en dos ocasiones, su esposo y sus hijos Mario, Fernando, Lilia Marcella, Armando y Alejandro, siempre fueron protagonistas destacados en el ámbito social, educativo, empresarial, político y comunitario de Ciudad Victoria.

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