Ciudad de México (14 de mayo de 2026).- Tras ajustar la visión sobre el soberano, S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva de las notas crediticias de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Esta decisión impacta también a sus empresas subsidiarias, manteniendo por ahora la calificación de ambas entidades en BBB.
La agencia financiera advirtió que este movimiento es un reflejo directo del deterioro en la perspectiva soberana de México. Según el reporte, existe una probabilidad real de rebajar las calificaciones en un horizonte de 12 a 24 meses si se toma una medida similar con la nota del país. El vínculo se debe a que el respaldo financiero que el Gobierno Federal otorga a estas empresas para evitar su insolvencia está generando una rigidez fiscal severa.
Fragilidad operativa y dependencia del gasto público
El análisis de S&P destaca que el perfil crediticio individual (SACP) de Pemex se sitúa en CCC+, una categoría que describe una estructura de capital insostenible. El diagnóstico señala que la petrolera padece de una liquidez débil y un apalancamiento excesivo, a pesar de haber recibido aproximadamente 69 mil 800 millones de dólares en transferencias gubernamentales entre 2019 y 2025.
Bajo la gestión de la Presidenta Sheinbaum, se han implementado diversos mecanismos de asistencia; sin embargo, la calificadora prevé que la totalidad de las amortizaciones de la deuda de Pemex seguirán dependiendo de fondos públicos. Esta dinámica de cubrir pérdidas operativas con dinero del erario podría ampliar el déficit fiscal de la nación.
Contexto de la revisión soberana
Este ajuste ocurre apenas un día después de que S&P revisara a la baja la perspectiva de México. Los argumentos detrás de esta cautela institucional incluyen un crecimiento económico limitado, resultados fiscales deficientes de forma persistente y el riesgo latente de que la deuda pública y la carga de intereses superen las expectativas previstas.
Aunque la calificación de México se confirmó en BBB (dos niveles arriba del grado especulativo), la acción sobre las energéticas estatales refuerza la señal de alerta sobre la sostenibilidad del modelo económico actual.
“Revisamos nuestra perspectiva de calificación de estable a negativa para la empresa estatal Petróleos Mexicanos y sus subsidiarias (PMI Trading DAC, PMI Norteamérica, Mex Gas Supply y Deer Park Refining L.P.), así como para la Comisión Federal de Electricidad, su subsidiaria CFE International LLC y CFE Fibra E”.
“Las perspectivas negativas reflejan la de la calificación soberana e indican que podríamos rebajar nuestras calificaciones en los próximos 12 a 24 meses si tomáramos una medida similar para México”.

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