Miami, Florida (19 de mayo de 2026).- El entramado financiero vinculado a la administración de Nicolás Maduro vuelve a estar bajo el escrutinio de la justicia norteamericana. El empresario de origen colombiano Alex Saab se presentó este lunes ante una corte federal del Distrito Sur de Florida para responder por cargos de conspiración internacional, cohecho y blanqueo de capitales.
La comparecencia del procesado, de 55 años, ocurre apenas 48 horas después de que las autoridades de Caracas ejecutaran su expulsión formal hacia el territorio estadounidense, reabriendo un expediente judicial de alto perfil político.
Desvío de fondos de asistencia social
Los señalamientos de la Fiscalía de Estados Unidos apuntan a que, desde octubre de 2015, el acusado coordinó una red junto a diversos cómplices con el objetivo de sobornar a servidores públicos en Venezuela. Estas acciones ilícitas tenían como fin asegurar la adjudicación de contratos estatales para los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), un programa de distribución alimentaria enfocado en los sectores civiles de alta vulnerabilidad.
La imputación penal sostiene que la red delictiva operó mediante el uso de compañías ficticias, la emisión de facturaciones fraudulentas y la falsificación de documentación oficial. A través de este mecanismo, los involucrados presuntamente desviaron cientos de millones de dólares originalmente asignados a la adquisición de víveres. La fiscalía detectó que una fracción de los recursos financieros ilícitos fue transferida y ocultada mediante operaciones en cuentas bancarias ubicadas dentro del sistema financiero de los Estados Unidos.
Ruptura con el nuevo Gobierno venezolano
La situación jurídica del empresario dio un giro radical tras el cambio de régimen en el país sudamericano. Delcy Rodríguez, quien asumió la jefatura de Estado de forma interina tras la destitución de Maduro mediante una intervención militar estadounidense en enero, removió a Saab de la titularidad del Ministerio de Industria durante el mes de febrero.
La remoción detonó versiones sobre su captura en territorio venezolano, un hecho que permaneció sin ratificación oficial hasta el pasado sábado, cuando el gobierno de Caracas comunicó la deportación. Al respecto, la Presidenta interina fijó la postura de su administración este lunes:
“deportación”
La mandataria interina precisó que la entrega del exfuncionario se sustentó estrictamente en los “intereses nacionales” de Venezuela, en un contexto donde su gestión opera bajo el escrutinio y las exigencias de Washington.
Antecedentes y trayectoria en el poder
La influencia de Saab en las estructuras gubernamentales de Caracas se consolidó durante el tramo final del mandato de Hugo Chávez (1999-2013) y se expandió bajo la gestión de Maduro, periodo en el que operó la logística de importaciones estatales y facilitó los vínculos de la industria petrolera local con Irán.
Esta es la segunda ocasión en que el empresario es recluido en instalaciones penitenciarias norteamericanas. Tras su detención inicial en Cabo Verde en 2020 y posterior extradición a Florida en octubre de 2021, la administración de Maduro logró su liberación en 2023 por la vía de la negociación política. A su regreso, el mandatario depuesto lo nombró Ministro de Industria y director de un centro estratégico de inversiones internacionales, funciones que ejerció hasta el reciente cambio de mando en la nación petrolera.

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