Washington, Estados Unidos (7 de mayo de 2026).- La justicia de Estados Unidos anticipa una serie de nuevas imputaciones penales dirigidas a servidores públicos en México. Según el Procurador General interino, Todd Blanche, la reciente transferencia de líderes de organizaciones criminales a custodia estadounidense ha facilitado la obtención de testimonios que comprometen a diversas figuras de la vida política mexicana que mantienen vínculos con el narcotráfico.
Durante una intervención en la cadena News Nation, Blanche confirmó que la estrategia de procesar a funcionarios no es nueva, pero que se intensificará gracias a la información proporcionada por los cabecillas arrestados en el último año.
“Una consecuencia de haber traído a muchos de los líderes de algunos de estos cárteles aquí durante el último año, gracias a nuestra cooperación con el Gobierno mexicano, es que algunos de ellos probablemente van a querer cooperar y esa cooperación puede llevar a cargos adicionales. Ya habíamos procesado a varios funcionarios del Gobierno mexicano, jueces, un juez recientemente también. Así que eso es algo que continuará”.
El precedente del caso Rocha Moya
Al ser cuestionado sobre si el proceso iniciado contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, marcaría una tendencia, el funcionario federal fue enfático al responder con un “Claro. Sí”. Cabe recordar que la semana pasada se presentó una acusación formal en el Distrito Sur de Nueva York contra el mandatario estatal y otros nueve individuos por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa.
Blanche enfatizó que esta línea de acción persistirá, especialmente ahora que seis agrupaciones criminales fueron catalogadas en 2025 como Organizaciones Terroristas Extranjeras por la administración de Donald Trump.
“La semana pasada anunciamos que se ha presentado una acusación formal contra un Gobernador de México por parte del Distrito Sur de Nueva York. Creo que es algo que hemos hecho en el pasado, y sin duda continuaremos haciéndolo”.
Relación bilateral y advertencias de intervención
Pese a la severidad de las investigaciones contra funcionarios, el procurador interino describió la relación actual con el Gobierno de México como “muy buena”, señalando que ambos países entienden que la estabilidad del vínculo depende directamente del trabajo conjunto en temas de seguridad fronteriza y combate a las drogas.
Sin embargo, el panorama se ve condicionado por las recientes declaraciones del Ejecutivo estadounidense. El presidente Donald Trump advirtió que su administración está dispuesta a actuar de forma independiente si no percibe resultados contundentes en el freno al tráfico terrestre de estupefacientes. Esta postura coincide con la Estrategia Antiterrorismo publicada hoy, la cual contempla operativos unilaterales en naciones identificadas como “cómplices” de las estructuras delictivas.
“Por cierto, tenemos una muy buena relación con el Gobierno mexicano en este momento. Creo que reconocen la importancia de nuestra relación y que esta ahora depende de la cooperación en materia de inmigración, la lucha contra el narcotráfico y otros asuntos similares”.

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