Ciudad de México (8 de mayo de 2026).- La decisión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de dar por terminado el ciclo escolar este 5 de junio, en lugar del 15 de julio como se proyectó originalmente, ha generado un fuerte rechazo entre directivos y docentes de educación básica. Los profesionales de la educación sostienen que la eliminación de 28 días de actividad lectiva impactará negativamente en el aprovechamiento académico de los estudiantes y complicará la dinámica de las familias.
Desde la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), el ajuste se percibe como una estrategia para desarticular el movimiento magisterial. Los líderes sindicales asocian la medida con el llamado a una huelga nacional que exige la abrogación de la Ley del Issste 2007, coincidiendo con el desarrollo del Mundial de Fútbol 2026.
Críticas por infraestructura y presiones externas
La sección 22 de Oaxaca calificó de “incongruente” que la autoridad educativa utilice las condiciones climáticas como justificación para el cierre temprano de las escuelas. Señalaron que el sistema público ha padecido carencias históricas en servicios básicos y climatización sin que se tomaran acciones previas.
“Responde más a intereses económicos, políticos y mediáticos vinculados al mundial de la FIFA 2026, que a las verdaderas necesidades de la educación pública”.
Asimismo, el gremio enfatizó que cualquier cambio en las fechas escolares debería ser resultado de un consenso democrático con las comunidades escolares y no una imposición unilateral.
Reacciones sindicales y advertencias sobre el conflicto
Para Pedro Hernández Morales, secretario general de la sección 9, la postura del gobierno federal ha quedado desautorizada frente a las necesidades del sector.
“Si antes decíamos que el balón estaba en la cancha del gobierno federal, ahora decimos que está fuera de lugar, y merece tarjeta roja”.
Por su parte, el profesor Enrique Enriquez, director de la primaria “Japón”, acusó a la SEP de ignorar la realidad cotidiana de los planteles al suspender labores por más de un mes. En este sentido, Filiberto Frausto Ortiz, líder de la sección 34 en Zacatecas, advirtió que la apuesta por vaciar las aulas para evitar movilizaciones podría tener un efecto inverso.
Segun Frausto, al no existir riesgo de sanciones administrativas por el adelanto de las vacaciones, el personal docente podría integrarse con mayor libertad a las protestas por pensiones dignas, convirtiendo la estrategia oficial en una medida contraproducente para el gobierno.

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