Monterrey, Nuevo León (12 de mayo de 2026).- La competitividad de México en la región más dinámica del mundo enfrenta un severo retroceso debido a la gestión interna de sus procesos fronterizos. Javier Cendejas, presidente del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (Comce) Noreste, señaló que el sistema aduanero se ha transformado en un factor de costo logístico excesivo, derivado de una combinación de burocracia lenta y falta de continuidad institucional.
La rotación constante en la titularidad de la Agencia Nacional de Aduanas —seis cambios en el sexenio pasado y dos en el presente— ha fracturado la operatividad. A este escenario se suma una política de “cero tolerancia” donde errores administrativos menores pueden derivar en la suspensión definitiva de operaciones.
Respecto a la situación actual de las terminales y cruces, el líder de Comce Noreste fue tajante:
“Ni siquiera deberíamos estar hablando de aduanas… la aduana es un gran problema ahorita para el comercio exterior en México y es parte del costo logístico del País en la región más competitiva del mundo; la mayor competencia de México es nuestra incompetencia logística en costos e ineficiencia en aduanas”.
Obstáculos administrativos y certificaciones estancadas
Uno de los puntos más críticos para el sector privado es la demora en la certificación de Operador Económico Autorizado (OEA). Mientras que la ley estipula un periodo de seis meses para su resolución, actualmente las empresas enfrentan esperas de hasta año y medio. Esta tardanza impide que las compañías garanticen la seguridad de sus cadenas de suministro con la agilidad que demanda el mercado actual.
Asimismo, se han documentado casos donde inspecciones deficientes por parte de la autoridad resultan en la baja del padrón de comercio exterior. Cendejas refirió el caso de una empresa que detuvo su producción durante quince días porque un inspector reportó como “inexistente” un domicilio que se encontraba plenamente en regla dentro de un complejo industrial.
Riesgos transfronterizos y responsabilidad legal
La presión externa también aumenta tras la reciente ratificación del Gobierno de Estados Unidos sobre el control estupefacientes, lo que derivará en inspecciones más rigurosas. La preocupación del sector radica en que la contaminación accidental de un solo contenedor por sustancias ilícitas puede significar la muerte civil de la empresa: la expulsión del padrón en México y la inhabilitación del Tax ID en territorio estadounidense.
Por otro lado, las reformas a la Ley Aduanera han generado un efecto de retracción entre los agentes aduanales. Al ser nombrados corresponsables de cualquier falta cometida por sus clientes, estos profesionales han comenzado a negar servicios a empresas nuevas o a aquellas que operan en sectores sensibles, como el químico.
Cendejas concluyó que la saturación de las áreas administrativas de las empresas para cumplir con sobrerregulaciones y requisitos de contenido regional contrasta con la realidad que difunden las autoridades, subrayando que hoy el comercio exterior mexicano opera bajo el temor constante de que un error involuntario paralice toda la cadena productiva.

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