La empresa danesa Rebound, en colaboración con el estudio de arquitectura Det Levende Hus, desarrolló la primera puerta interna del mundo con un núcleo cultivado a partir de micelio de hongo diseñada para la producción masiva. Esta innovación utiliza el crecimiento biológico para crear paneles rígidos, ligeros y con propiedades acústicas superiores, integrados en un marco de madera recuperada que facilita su instalación en cualquier residencia convencional.
A diferencia de la madera tradicional, que requiere décadas para su cosecha y un alto consumo de recursos, el núcleo de estas puertas se cultiva en un ciclo de apenas 14 días. Este proceso regenerativo está diseñado para escalar industrialmente, ofreciendo una alternativa viable para reducir la huella de carbono en la industria de la construcción.
Eficiencia biológica y personalización en el cultivo
El sistema desarrollado por Rebound permite que el material adquiera sus propiedades finales durante la fase de crecimiento. Mediante la manipulación del cultivo, es posible alterar el color y la textura de la superficie, eliminando la necesidad de procesos de acabado o postproducción química.
De acuerdo con Jon Strunge, cofundador de Rebound, el objetivo del proyecto es demostrar cómo los materiales basados en micelio abren oportunidades para componentes de construcción innovadores y escalables que no dependan de la explotación forestal intensiva.
Resistencia al fuego y absorción sonora sin químicos
Uno de los avances más destacados es la seguridad y el rendimiento técnico del material:
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Resistencia al fuego: Durante el crecimiento, la puerta recibe un revestimiento de base biológica que endurece la superficie y mejora su capacidad ignífuga. Esto evita el uso de retardantes de llama químicos, comunes en la carpintería tradicional.
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Aislamiento acústico: La estructura celular del micelio actúa como un absorbente sonoro natural, superando en rendimiento a muchos núcleos de puertas convencionales de peso similar.
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Estética versátil: Aunque el prototipo presenta un acabado liso y sedoso, el material acepta recubrimientos de arcilla para lograr estéticas más terrosas y cálidas desde el laboratorio.
El fin de la dependencia de la madera tradicional
El uso de micelio ataca directamente los puntos críticos del costo ambiental de la construcción. Mientras que la madera implica talas, largos tiempos de transporte y un procesamiento industrial con altas emisiones, la puerta de hongos propone un modelo local y regenerativo con un impacto ambiental cercano a cero.
Al integrar tecnología de cultivo con madera recuperada para el marco exterior, Rebound logra un producto que cumple con las exigencias de integridad estructural y facilidad de montaje, posicionando a los materiales fúngicos como una herramienta estándar para la arquitectura del futuro cercano.

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