Los Piratas de Pittsburgh consolidaron su dominio en la serie dominical tras vencer 8-2 a los Orioles de Baltimore, logrando así la barrida de tres juegos. Con este triunfo, la escuadra de Pittsburgh extiende su racha de victorias a cinco encuentros consecutivos, impulsada por una ofensiva explosiva liderada por Ryan O’Hearn y el dominicano Oneil Cruz.
O’Hearn fue la figura central al conectar un cuadrangular e igualar el máximo de su carrera con cuatro carreras producidas, mientras que Cruz sentenció el encuentro en la sexta entrada con un jonrón de dos carreras hacia el jardín central.
Dominio desde el montículo: La redención de los abridores
El lanzador Braxton Ashcraft (1-1) cumplió con una apertura de calidad al permitir solo una carrera y cuatro imparables en seis episodios. Ashcraft estableció una marca personal con ocho ponches, destacando por su control al no otorgar bases por bolas durante su labor.
Este desempeño refuerza una tendencia notable en la rotación de los Piratas:
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Sus abridores han permitido dos carreras limpias o menos en los últimos ocho juegos.
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Esta racha de efectividad surge tras el complicado inicio de campaña de Paul Skenes (Cy Young 2025), quien concedió cinco anotaciones en el juego inaugural.
Crisis en la rotación de Baltimore
Por el contrario, los Orioles enfrentan dificultades tempranas con su cuerpo de abridores. El derecho Chris Bassitt (0-2) cargó con la derrota tras permitir seis carreras en apenas dos entradas de labor.
Bassitt, quien firmó un contrato de 18.5 millones de dólares previo a los entrenamientos de primavera, acumula 10 carreras permitidas en poco más de seis entradas lanzadas durante sus dos primeras aperturas de la temporada. A la ofensiva, Baltimore solo pudo destacar el aporte del dominicano Leody Taveras, quien terminó la jornada de 3-1.

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