El mewing se ha consolidado como una tendencia estética en plataformas digitales, promovida bajo la promesa de perfilar la mandíbula y realzar los pómulos sin intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, la comunidad médica internacional advierte que esta técnica, basada en una postura lingual específica, carece de respaldo científico y puede derivar en problemas articulares y dentales severos.
La técnica consiste en posicionar la lengua contra el paladar, situando la punta justo detrás de los incisivos superiores mientras se mantienen los dientes y labios cerrados. Aunque figuras como Bella Hadid o Angelina Jolie son citadas frecuentemente por los usuarios como referentes de estos resultados, los expertos aclaran que las estructuras óseas faciales no se modifican mediante ejercicios musculares en la edad adulta.
Limitaciones biológicas de la mandíbula
La mandíbula es una estructura ósea cuya morfología está determinada principalmente por la genética y el desarrollo durante la infancia y adolescencia. Una vez alcanzada la madurez, los cambios significativos en su forma solo ocurren por dos vías:
-
Intervención clínica: Uso de ortodoncia especializada o cirugía maxilofacial.
-
Degeneración ósea: Reabsorción del hueso debido a la pérdida de piezas dentales.
Intentar alterar esta “letra L” ósea mediante la presión de la lengua es, según los especialistas, biológicamente inviable.
Riesgos para la salud temporomandibular
La lengua es un complejo de 17 músculos diseñados para el habla, la masticación y la deglución. Forzar su posición de manera constante conlleva riesgos documentados por odontólogos y ortodoncistas:
-
Disfunción de la ATM: Alteraciones en la articulación temporomandibular que pueden causar dolor crónico y bloqueos.
-
Desplazamiento dental: La presión persistente puede mover las piezas dentales, afectando la oclusión (mordida).
-
Desgaste muscular: Fatiga innecesaria en los músculos orofaciales.
Falta de ética y rigor científico
El origen de esta práctica está ligado a Michael Mew, quien en 2019 fue expulsado de la Sociedad Británica de Ortodoncia. La institución fundamentó su decisión en la promoción de tratamientos inapropiados y la difusión de alternativas que no cuentan con el aval de la ortodoncia científica.
En conclusión, mientras que una postura lingual correcta es fundamental para funciones básicas como la deglución y el habla, el mewing como método estético es un mito que puede comprometer la salud funcional de la boca a largo plazo.

Discussion about this post