Las siestas de 20 minutos reducen el estrés, favorecen la concentración y consolidan la memoria reciente. Según el neurólogo Gurutz Linazasoro, de la Policlínica Gipuzkoa, este hábito funciona como un complemento del descanso nocturno, permitiendo al cerebro realizar funciones críticas como la reparación celular y la eliminación de toxinas.
En España, la falta de descanso es un problema de salud pública. Datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN) indican que más del 30% de la población duerme menos de siete horas diarias, mientras que el insomnio crónico afecta al 10% de los españoles, con consecuencias directas en la salud física y mental.
Ventajas cognitivas de un descanso breve
El doctor Linazasoro sostiene que una pausa de 20 minutos es el tiempo ideal para obtener beneficios inmediatos sin entrar en fases de sueño profundo que dificulten el despertar. Entre los efectos positivos destacan:
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Mejora del rendimiento: Aumento del estado de alerta y mayor eficacia en la ejecución de tareas.
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Gestión emocional: Reducción de la fatiga y optimización del estado de ánimo.
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Consolidación de la memoria: Estabilización de los recuerdos y aprendizajes recientes.
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Relajación orgánica: Desconexión del sistema nervioso para mitigar los niveles de cortisol.
Higiene del sueño: Cuándo evitar la siesta
A pesar de sus beneficios, la siesta debe gestionarse bajo criterios de higiene del sueño. El especialista advierte que exceder el tiempo recomendado puede provocar aturdimiento y somnolencia al despertar, fenómeno conocido como inercia del sueño.
Asimismo, las siestas prolongadas o tardías pueden interferir con el descanso nocturno. En pacientes con insomnio, dormir durante el día es contraproducente, ya que fragmenta las horas de sueño total y agrava el trastorno. El objetivo debe ser siempre mantener una rutina regular; para algunas personas, la dificultad de dormir fuera de su entorno habitual hace que la siesta no sea una herramienta efectiva.
El mantenimiento de horarios constantes y la limitación de la siesta a un periodo breve son los pilares para que este descanso actúe como un aliado de la salud integral, especialmente en épocas de menor luz solar donde el organismo requiere una gestión del ritmo circadiano más precisa.

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