Los Kansas City Chiefs cerraron el miércoles con una noticia que trasciende lo deportivo. La organización confirmó que ya está al tanto de una serie de acusaciones de violencia doméstica que circulan en redes sociales, las cuales involucrarían al receptor Rashee Rice.
Comunicación directa con la NFL
Tras la difusión de los mensajes por parte de una exnovia del jugador, el club emitió un comunicado oficial para aclarar su postura. En el texto, la organización señaló que ya se encuentra en comunicación con la NFL, aunque evitó mencionar directamente al jugador y aclaró que, por el momento, no habrá más comentarios al respecto.
Los detalles de la denuncia en redes sociales
La situación tomó relevancia pública cuando Dacoda Nichole Jones compartió en su cuenta de Instagram imágenes que muestran aparentes lesiones físicas. Si bien Jones no utilizó el nombre de Rice en sus publicaciones, afirmó que el responsable es el padre de sus hijos; cabe destacar que ella tiene dos hijos con el receptor, quien fue la selección de segunda ronda de los Chiefs en 2023.
A pesar del impacto de las imágenes, hasta el momento no se han localizado reportes policiales en Overland Park, Kansas, el lugar donde Jones asegura que sucedieron los hechos.
Un historial complicado fuera de las canchas
Este nuevo episodio llega en un momento delicado para Rice, quien ya cuenta con antecedentes legales. El jugador se perdió los primeros seis partidos de la presente temporada por una suspensión de la liga, derivada de un accidente vial en Dallas durante 2024.
En aquel proceso, el receptor fue sentenciado a 30 días de cárcel y cinco años de libertad condicional tras declararse culpable de cargos por colisión con lesiones corporales graves y por participar en carreras ilegales en vía pública.
En lo deportivo, Rice terminó el año con 53 recepciones y cinco anotaciones, en una temporada para el olvido en la que Kansas City terminó con un récord de 6-11, quedando fuera de la postemporada por primera vez en una década.







Discussion about this post