La agresión contra la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ocurrida durante un recorrido en el Centro Histórico capitalino, generó un amplio rechazo entre legisladoras, colectivas feministas y distintos sectores de la sociedad que exigieron reforzar su seguridad.
El incidente se registró en la calle República de Argentina, cuando un hombre se acercó a la mandataria con intenciones inapropiadas mientras saludaba a simpatizantes. El sujeto intentó besarla y la abrazó sin su consentimiento, ante la última reacción del equipo de Ayudantía Presidencial.
La senadora de Morena, Verónica Díaz Robles, expresó su solidaridad mediante redes sociales y condenó el acto: “La violencia hacia las mujeres no distingue cargos, edades ni lugares”. En el mismo sentido, la diputada y ex ministra Olga Sánchez Cordero manifestó su “contundente rechazo” a la agresión.
El colectivo feminista Nacional 50+1 también reprobó los hechos y subrayó que el ataque refleja el persistente desafío de erradicar la cultura patriarcal en México. “El agravio fue hacia la primera mujer Jefa del Poder Ejecutivo. No hay escenario que lo justifique”, publicó la agrupación.
Por su parte, el coordinador parlamentario de Morena, Ricardo Monreal, pidió reforzar los protocolos de seguridad de la Presidenta para evitar nuevas situaciones de riesgo. “No debe haber exceso de confianza; tenemos que cuidarla”, afirmó el legislador.
Las autoridades no han confirmado si el agresor fue detenido, sin embargo, el hecho ha reavivado el debate sobre los límites entre la cercanía política y la vulnerabilidad física de los líderes públicos.







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