Este fin de semana, Venezuela vivió una jornada de alistamiento para la defensa nacional, convocada por el presidente Nicolás Maduro. Miles de venezolanos acudieron a las plazas Bolívar de todo el país para registrarse en la Milicia Nacional Bolivariana, un componente de las fuerzas armadas compuesto por reservistas civiles. Esta actividad es una respuesta a las recientes amenazas de Washington, que acusó a Maduro de ser el líder de una “organización narcoterrorista” y aseguró estar dispuesto a usar “todo su poder” para desmantelar dicho grupo.
En las últimas semanas, las amenazas de Estados Unidos se han recibido como una afrenta a la soberanía de Venezuela. Maduro, a través de sus redes sociales, expresó: “Felicito a los hombres y mujeres de a pie, a la juventud venezolana y también a los abuelos y las abuelas de la patria que han acudido masivamente a la Gran Jornada de Alistamiento Militar”.
Durante la jornada, los participantes se organizaron en sectores para movilizarse a los centros de registro. Desde organizaciones obreras, jóvenes y estudiantes, hasta comunidades y movimientos sociales se unieron para el proceso. Incluso ministros, diputados, gobernadores y magistrados del Tribunal Supremo de Justicia se inscribieron como combatientes. La consigna “Yo me alisto” circuló con fuerza en las redes sociales.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, aclaró que esta no es una convocatoria nacional, sino una movilización del pueblo para actualizar los registros de la milicia, que antes de la jornada contaba con 4.5 millones de personas. Además, explicó que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana está desplegando más de 10,000 efectivos para garantizar la seguridad en todo el país, con nueve grandes operaciones y 164 despliegues específicos.
Maduro también anunció que Venezuela está planeando, junto con Colombia, el refuerzo de la Operación Binacional de Soberanía, Paz y Seguridad Absoluta. Esta operación tiene como objetivo la coordinación de las fuerzas de seguridad de ambos países en las fronteras de Zulia, Táchira, Apure y Amazonas.
Mientras tanto, la tensión se incrementa con un comunicado oficial de Guyana, que apoya las acusaciones de EE. UU. sobre el “narcoterrorismo” y el Cartel de los Soles. Esta postura fue criticada por Venezuela, que considera que se trata de una maniobra para desestabilizar la región y despojar a Venezuela del Guayana Esequiba.
Por otro lado, la oposición también reaccionó. Henrique Capriles y otros líderes opositores expresaron su rechazo a las amenazas de intervención extranjera y abogaron por el diálogo como solución a los problemas nacionales. La controversia sobre la postura de la oposición se reflejó en declaraciones de María Corina Machado, quien aseguró que, una vez liberada Venezuela, el país se convertiría en el principal aliado de EE. UU. en la región.
En medio de esta tensión, Capriles también informó sobre la excarcelación de 13 personas, incluyendo dirigentes políticos como Américo de Grazia y Rafael Ramírez, quienes recibieron el beneficio de casa por cárcel tras ser procesados por diversos delitos.







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