La ciudad vive una jornada de luto tras el ataque ocurrido en la Escuela Católica Anunciación, donde una persona abrió fuego a través de las ventanas de la iglesia contra estudiantes que rezaban. El hecho dejó como saldo la muerte de dos niños y 17 heridos, la mayoría menores de edad que apenas iniciaban su primera semana de clases.
Las autoridades identificaron a la persona responsable como Robin Westman, de 23 años, quien también falleció tras el ataque. Westman había egresado de esa misma escuela en 2017 y compartió en redes sociales un “manifiesto” que ahora es analizado por la policía.
Este hecho se convierte en el 44º tiroteo escolar en Estados Unidos en lo que va del año, de acuerdo con un análisis de CNN. La violencia armada en Minnesota ha encendido nuevamente el debate sobre la necesidad de avanzar en medidas de control de armas, impulsadas principalmente por legisladores demócratas.
En la mañana del jueves, vecinos y familiares comenzaron a formar un memorial frente a la Iglesia de la Anunciación. Flores, peluches y juguetes fueron colocados en señal de duelo por las víctimas del tiroteo.
Patrick Scallen, vecino que vive a una cuadra de la escuela y corrió a ayudar tras escuchar los disparos, relató que pudo auxiliar a tres menores:
“He recibido un par de mensajes de texto sobre la niña que recibió el disparo en la cabeza. Fue operada, creo que con éxito”, declaró a CNN. “Supongo que se recuperará bien, pero sé que la cirugía ya se completó. Es posible que necesite otra cirugía”.
Scallen explicó que otra de las niñas que ayudó recibió un disparo en el cuello y que permaneció atento a sus signos vitales hasta la llegada de personal médico.
“No tengo formación médica, así que hice lo mejor que pude”, señaló.
Las clases en la Escuela Católica Anunciación permanecerán suspendidas hasta nuevo aviso, mientras la comunidad de Minneapolis enfrenta este duro momento.







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