El 1 de agosto de 2024, el presidente Joe Biden y la vicepresidenta Kamala Harris dieron la bienvenida a tres estadounidenses liberados en un intercambio de prisioneros con Rusia, el más grande desde la Guerra Fría. Los periodistas Evan Gershkovich y Alsu Kurmasheva, junto con el exinfante de marina Paul Whelan, llegaron a la Base Aérea de Andrews en Maryland, provenientes de Ankara, Turquía.
Paul Whelan, detenido desde 2018 y condenado a 16 años por espionaje, fue el primero en bajar del avión y abrazar al presidente Biden antes de reunirse con su hermana Elizabeth. Gershkovich, periodista del Wall Street Journal, detenido en marzo de 2023 y condenado el mes pasado, fue recibido por sus padres, compañeros de prensa, y los mandatarios. Kurmasheva, periodista de Radio Free Europe, se emocionó al reencontrarse con sus dos hijas y su esposo tras más de un año en prisión.
Biden expresó que siempre creyó en la liberación de los estadounidenses detenidos en Rusia y envió un claro mensaje al presidente ruso, Vladímir Putin, instándolo a detener estas detenciones. Agradeció el apoyo del canciller alemán Olaf Scholz y del gobierno esloveno, cuyo respaldo fue crucial para el acuerdo de intercambio.
El presidente también aconsejó a los periodistas que trabajan en Rusia a no asumir riesgos innecesarios, aunque subrayó que no deberían tener miedo. En este histórico intercambio de 24 prisioneros, 16 fueron liberados de Rusia para regresar a sus países, mientras que ocho salieron de cárceles en Estados Unidos y Europa rumbo a Rusia.
Los liberados estadounidenses serán trasladados esta noche a la Base Aérea de San Antonio en Texas, donde recibirán atención en el programa PISA (actividades de apoyo posaislamiento) para facilitar su reintegración a la vida en libertad en Estados Unidos después de años en prisiones rusas.







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