En un notable avance científico, la farmacéutica Moderna reveló este miércoles que se encuentra en la fase final de ensayos clínicos para el lanzamiento de cuatro vacunas diseñadas para combatir infecciones latentes, destacando entre ellas la varicela, el herpes y el norovirus, este último conocido por ser el causante de severos brotes de gastroenteritis a nivel global.
Las vacunas en desarrollo apuntan a erradicar enfermedades generadas por virus pertenecientes a la familia de los herpesvirus, incluyendo el citomegalovirus —líder en causar defectos congénitos en Estados Unidos—, el virus de Epstein-Barr —principal agente de la mononucleosis infecciosa aguda—, el virus del herpes simple, y el virus varicela-zóster, causante de la varicela.
Adicionalmente, Moderna ha anunciado que su vacuna contra el norovirus, responsable de aproximadamente 200 mil muertes anuales debido a brotes de gastroenteritis, también ha alcanzado la última etapa de desarrollo.
En paralelo a estos avances, la celebración del quinto Día de las Vacunas fue el escenario escogido por Moderna para dar a conocer su más reciente logro: una vacuna de nueva generación contra la COVID-19. Esta nueva formulación promete ser efectiva no solo contra las variantes omicron BA.4 y BA.5, sino también contra las cepas originales del virus SARS-CoV-2. Este hito tecnológico abre el camino hacia el desarrollo de una vacuna combinada contra la gripe y la COVID-19, dirigida específicamente a personas mayores de 50 años.
La compañía estima el mercado mundial de la COVID-19 endémica en unos 10.000 millones de dólares anuales, enfatizando la persistente relevancia de esta enfermedad en el panorama global de la salud. Aunque las hospitalizaciones por COVID-19 mantienen una tasa alta, especialmente en comparación con el virus respiratorio sincitial humano (VRS) y la gripe, Moderna destaca que el entendimiento sobre las secuelas a largo plazo del COVID-19 está avanzando significativamente.
Finalmente, Moderna también compartió actualizaciones sobre su vacuna contra el VRS, actualmente en una fase 2/3 de pruebas clínicas con la participación de 37,000 personas mayores de 60 años en 22 países, esperando su aprobación en Estados Unidos para el año 2024.
Este conjunto de desarrollos no solo subraya el compromiso continuo de Moderna con la innovación en el campo de las vacunas, sino que también destaca el papel crucial de la tecnología de ARN mensajero, utilizada en todas sus vacunas en desarrollo, incluida su ya conocida vacuna contra la COVID-19.

Discussion about this post