“Vota a aquél que prometa menos. Será el que menos te decepcione” Bernard
M. Baruch
LO CLARO. La profesionalización es ya un requisito indispensable para el
desarrollo de las comunidades de nuestro país.
Demanda la economía una mayor preparación de quienes impulsan la riqueza
desde cada trinchera de la productividad.
Apenas un siglo atrás, la escolaridad no sería factor de cambio en la naciente
industrialización y procesos macros y micros.
Hoy es indispensable contar ya con no menos de 12 años certificados de pase
por las aulas. La tendencia obliga a la especialización.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas contribuye con esa preparación de
los futuros profesionales del desarrollo de comunidades y anuncia su apertura
a la nueva generación que sustenta exámenes de inducción para ingreso a las
licenciaturas que se promueven por todo el territorio tamaulipeco.
El ciclo escolar primavera 2023-1 a través del examen CENEVAL para su
admisión, comienza ya.
Cada vez, la dinámica tamaulipeca se torna más competitiva.
LO CLAROSCURO. Es apenas la mitad del tramo presidencial del demócrata
Joe Biden al frente de la tutela de la Casa Blanca, del vecino país EE.UU.
El octogenario es reconocido como el más experimentado político dentro de
ese espectro en la Unión Americana y con tales cartas, lidera al poderoso país
el día de hoy.
Sin embargo, la carrera por su sucesión comenzó exactamente el día que tomó
posesión de su silla magistral.
En voz del propio Biden, habría confirmado su segura postulación para un
segundo periodo presidencial como jefe supremo de aquella nación.
A pesar de sus políticas progresistas y muy contrarias a su antecesor; de haber
llevado a territorio el mayor de los anhelos de los poderosos norteamericanos –
la continuidad de la industria de la guerra- el octogenario presidente no es
favorito para encabezar de nueva cuenta al poderoso país, en el cercano 2024.
Por su línea política –partido demócrata- surgen nombres donde se lee de
nueva cuenta a la señora Clinton e incluso a la popular Michelle Obama en esa
carrera por recoger simpatías.
Nada más lejano de la realidad. Los expertos en temas de la Casa Blanca e
inclusive las casas de apuestas, vislumbran desde ya el nombre de Kamala
Harris como la más probable sucesora –al menos de la candidatura-presidencial.
Solo las apostadoras señalan a la hoy vicepresidenta de los Estados Unidos en
un ranking de 5 a 1 en contra del demócrata más posicionado cercano a su
popularidad.
Mientras por parte de la estrategia republicana, hemos seguido con interés –
por lo menos a través de lecturas noticiosas- el creciente despliegue de figuras
encumbradas rumbo a la nominación.
¿Donald Trump? Efectivamente es el político que mayormente patentiza su
intención a regresar al control de la primera silla de aquella nación.
Sus seguidores y antagonistas son testigos de su predicar inclusive fuera del
territorio norteamericano.
Pero caballo que alcanza gana y los talones se los pisaron ya.
El gobernador del estado de Florida, Ron DeSantis, es un joven de 44 años.
Pertenece a la derecha dura del conservadurismo republicano. Con mayor
acentuación a sus principios doctrinarios inclusive que el mismo Trump y con
una trayectoria ascendente que le posiciona como el candidato natural a
suceder al empresario ex presidente.
En las primeras escaramuzas, Trump le llevaría propuesto como ‘fórmula’ en su
presentación hacia la nominación. Sin embargo, la solidez y arraigo –súmele la
juventud- del gobernador le permite pensar con mayor certidumbre, su muy
probable ascendencia a la encomienda y también –derivado del desgaste
natural de la encomienda de Kamala- se lleva la banda presidencial el oriundo
de Jacksonville, Florida.
Lo anterior a los mexicanos, nos deja una lectura sabia.
Los escenarios en el sistema democrático eleccionario que nos rige, rumbo al
nuevo periodo electoral sucesorio, votamos abusando de la democracia.
Más allá de emitir el sufragio pensado en las consecuencias y equilibrios de un
voto razonado, la personalidad del político es más fuerte en el ánimo del
sufragio.
Fox, una figura de –muy mayor- edad, salió avante con un discurso fuerte y
retador.
La opción de Peña Nieto, sería una alternativa fresca y optimista para una
democracia cansada.

Discussion about this post