No estoy muy seguro si, además del oaxaqueño, don Porfirio Díaz Mori (1830-1915)
en nuestro país, hay habido un presidente a quién se le haya dado la categoría de dictador,
aunque si de traidores a la patria o a los grupos políticos a quienes haya traicionado.
Pero como decía mi abuela, “Hay asegunes” porque la expresión presidencial de
“Llueve, truene o relampaguee, el 30 de agosto hay clases en las escuelas del país” está
significando que la orden se cumple, aunque haya circunstancias adversas a la salud de
maestros y educandos.
Y lamentablemente, como van las cosas, las circunstancias se oponen a que el
próximo 30 de agosto se reabran las escuelas del Sistema Educativo Nacional ante la
tercera ola de contagios del Covid-19.
Por desgracia, autoridades federales y de la mayoría de algunos gobiernos estatales
han desestimado esta amenaza a la salud, a pesar del número tan acelerado de contagios y
de fallecidos, cuando se pensaba la pandemia del Covid-19 no se iba superando, pero sí
empezaba su control con las vacunas.
La realidad dice que es mínimo el número de entidades federativas que de plano se
han negado a obedecer la orden presidencial para el retorno a clases presenciales y a poco
más de dos semanas, todavía hay Estados de la República que están en la incertidumbre si
desacatan o no la orden presidencial.
Ni la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación CNTE, el oficial
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), los sindicatos independientes
de Profesores o las Federaciones de Padres de Familia, no solo se someten al capricho del
presidente López, sino incluso se adhieren a la medida con declaraciones en este sentido.
Lo importante para muchos es darle gusto al presidente, porque como en las cuotas
escolares, son los profesores frente agrupo, los directores de los planteles, quienes sacarán
la cara y enfrentarán a los padres enojados y molestos por los contagios que se esperan.
Hasta la fecha, ninguna autoridad federal o estatal ha manifestado la forma de
financiar la limpieza de los edificios escolares, o los insumos necesarios para la prevención,
como gel, sanitizantes, tapetes, arcos, cubre-bocas, etc.
Las mismas comisiones de agua potable, no tienen un censo confiable de los edificios
escolares que carecen o que tengan el servicio y conste que en opinión del sector salud, hay
necesidad de lavarse las manos constantemente.
En la capital del país, ya se hizo un intento porque las escuelas secundarias retornaran
a las aulas y el resultado fue negro… muy obscuro, porque hubo contagios de adolescentes
y la misma Secretaría de Educación Pública (SEP) ordenó el nuevo cierre para estas
‘escuelas piloto’, pero tal parece que ese hecho sucedió en otra época o los resultados
fueron contrarios a los descritos, porque ni la misma Delfina Gómez, titular de SEP ha
dicho esta boca es mía.
La nueva realidad es que ahora se están enfermando los más jóvenes, hasta bebés, lo
que permite suponer que los efectos serán más severos, pero hasta en la capital del país,
no se ponen de acuerdo sobre el color del semáforo epidemiológico.
En Tamaulipas, el titular de educación, Mario Gómez Monroy, espera que al
finalizar agosto, se inscriban para el ciclo escolar 2021-2022, algo así como 190 mil
estudiantes, solo en educación básica, según lo tienen programado.
En este sentido, el Subsecretario de Planeación Educativa de Tamaulipas, Francisco
Elizondo Salazar, señaló que es común y más en Pandemia, que antes del arranque oficial
del nuevo ciclo, arriben alumnos que vienen de escuelas particulares o colegios, además de
los cambios de entidad y municipios que buscan un espacio en las escuelas públicas.
Sin detallar si las clases del próximo ciclo escolar serán presenciales, como lo ordenó
el presidente López, o continuarán abiertas por internet, el funcionario Elizondo Zalazar,
dijo que la SET cumple, cuando garantiza a todos los estudiantes un lugar para que cursen
su educación, sin importar el nivel escolar.
Hasta la fecha, la Subsecretaría de Planeación Educativa, asegura que tiene
preinscritos, desde febrero pasado, más de 180 mil niños al nuevo ciclo escolar, solo a nivel
básico. El funcionario educativo recordó que en estos tiempos de pandemia por Covid-19,
las inscripciones en Tamaulipas se realizan en “línea”.
Se espera que la matrícula total de estudiantes en Tamaulipas este ciclo escolar será
de 950 mil estudiantes, entre educación inicial, preescolar, primaria, secundaria,
bachillerato y la educación normal.
Finalmente, cuál será su determinación, en relación a la educación escolar de sus
hijos: ¿Permitirá usted que sus hijos -sin importar el nivel escolar- acudan a las escuelas o
continuarán con sus clases en línea?
La decisión es suya, personal. No del presidente.

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